Santo Domingo.– El próximo lunes 15 de junio, el juez del Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, Raymundo Mejía, dará a conocer su decisión sobre la solicitud de apertura a juicio contra los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, vinculados al colapso del techo de la discoteca Jet Set ocurrido en abril de 2025.
La decisión se produce tras concluir la audiencia preliminar, fase en la que el tribunal examinó la acusación presentada por el Ministerio Público, así como las pruebas documentales, periciales y testimoniales aportadas por las partes involucradas en el proceso.
Según la acusación, los propietarios del centro de entretenimiento habrían incurrido en presuntas acciones de negligencia al permitir el funcionamiento del establecimiento bajo condiciones estructurales inadecuadas y autorizar modificaciones sin los estudios técnicos requeridos.
Defensa presenta peritaje alternativo
Durante el proceso, la defensa presentó un informe técnico que contradice la tesis del Ministerio Público. El peritaje sostiene que el desplome de la estructura no estuvo relacionado con una sobrecarga en el techo, sino con deficiencias ocultas en la construcción y un deterioro progresivo acumulado durante años.
El documento fue incorporado al expediente como una de las principales pruebas de descargo presentadas por los imputados.
Debate sobre la calificación de los hechos
Otro de los puntos que ha generado debate en el proceso es la calificación jurídica de los cargos.
Representantes legales de algunas víctimas han solicitado que los hechos sean reconsiderados como homicidio voluntario en lugar de homicidio involuntario, lo que podría implicar penas más severas en caso de una eventual condena.
Caso podría avanzar a una nueva etapa
La resolución del juez determinará si existen elementos suficientes para enviar el expediente a juicio de fondo, donde se discutirán las responsabilidades penales derivadas de la tragedia que dejó decenas de víctimas y conmocionó a la sociedad dominicana.
De aprobarse la apertura a juicio, el caso entrará en una fase que se prevé extensa debido al volumen de pruebas, peritajes, testigos y querellantes involucrados en uno de los procesos judiciales más relevantes de los últimos años en República Dominicana.