Redacción Noticiasenlineard
Agentes de la Policía Nacional y de la Dirección de Protección Judicial fueron ubicados en los pasillos del Palacio de Justicia de Ciudad Nueva, especialmente en la entrada del Segundo Tribunal Colegiado.
La seguridad fue reforzada delante de la sala de audiencias del Segundo Tribunal Colegiado del Distrito Nacional, tras un incidente que generó estrés entre los familiares de las partes, durante una audiencia sobre un intento de asesinato que continuará este martes.
Agentes de la Policía Nacional y de la Dirección de Protección Judicial fueron ubicados en los pasillos del Palacio de Justicia de Ciudad Nueva, especialmente en la entrada del Segundo Tribunal Colegiado.
Cuando se le consultó, uno de los oficiales solo comentó que estaban allí para manejar la situación y asegurar que la audiencia transcurriera sin problemas, como una medida de precaución.
El aumento de la presencia policial sucedió después de que agentes de la Dirección Central de Investigación (DICRIM) intentaran sacar por la fuerza a Willy Feliz, testigo de la defensa en el caso contra Juan Méndez Pérez por intento de homicidio.
Los policías no presentaron una orden de arresto ni explicaron su actuación, lo que causó un forcejeo al tratar los familiares y amigos del acusado de impedir que el testigo fuera llevado fuera del lugar.
La tensión creció aún más cuando Estefany Guantes, la pareja del acusado, informó al tribunal que dos testigos más de la defensa no habían asistido a las audiencias por temor a represalias.

Guantes indicó que, después de que se retrasara la audiencia planificada el viernes anterior, varios de sus familiares recibieron amenazas de personas cercanas a la víctima, quien es dueña de un establecimiento dedicado a la venta de bebidas alcohólicas en el área de Capotillo.
Este clima de coacción mencionado por la defensa es reconocido por fuentes del ámbito judicial como uno de los factores que podrían haber ocasionado un aumento en la seguridad en los pasillos del Palacio de Justicia, especialmente en la sección del Segundo Tribunal Colegiado, donde se lleva a cabo el juicio.
El caso central
Juan Méndez Pérez enfrenta acusaciones por pertenencia a una banda delictiva, intento de asesinato y violación a la normativa de armas, en relación a un tiroteo que tuvo lugar la noche de los hechos en Capotillo, cuando dos hombres armados abrieron fuego contra un establecimiento, hiriendo a un hombre y a una joven de 16 años.
En la escena del crimen se encontraron 13 casquillos de arma de fuego de calibre 9 milímetros, y dentro de la investigación, se entregó de forma voluntaria una pistola Glock que, según el Ministerio Público, había sido prestada a otra persona por uno de los acusados.
La denuncia también se apoya en un análisis de llamadas que, conforme a los fiscales, relaciona a los acusados con el incidente a través de comunicaciones con una persona identificada como “Newton”.