Ante la ausencia de Shohei Ohtani, el cañonero criollo conectó el batazo letal ante Riley O’Brien para dejar en el terreno 3-2 a los Cardenales de San Luis y evitar una vergonzosa barrida en casa, el juego del jueves 3 de septiembre de 2026 (AP Foto/Mark J. Terrill)
LOS ÁNGELES (Noticias En Línea RD).– Cuando las luces del Dodger Stadium parecían apagarse bajo la sombra de una vergonzosa barrida y la ofensiva californiana lucía totalmente apagada ante la ausencia de su máxima superestrella, el poder del bateo dominicano emergió en el momento de mayor presión de la noche. El toletero criollo Teoscar Hernández se vistió de héroe absoluto al conectar un destructivo doblete de dos carreras en la parte baja de la novena entrada, guiando a los Dodgers de Los Ángeles a una emocionante victoria por dejar en el terreno 3-2 a los Cardenales de San Luis.
La novena angelina llegó al último episodio contra las cuerdas y con la pólvora mojada, habiendo dejado a ocho corredores esperando remolque en posición de anotar durante el trámite del juego. El panorama cambió radicalmente con un out en la pizarra, cuando Tommy Edman —quien asumió el rol de primer bate y completó una noche perfecta al irse de 5-4 en el partido— conectó un sencillo al jardín izquierdo y de inmediato se estafó la segunda base. Posteriormente, Mookie Betts negoció una transferencia negociada ante los envíos del relevista Riley O’Brien (3-7), preparando el escenario para el nativo de Cotuí.
El batazo de la gloria y la ausencia de Ohtani
Con la cuenta al límite de 3-2 y la presión de todo el estadio sobre sus hombros, Hernández descifró un lanzamiento rompiente de O’Brien y sacudió un salvaje metrallazo hacia lo profundo del jardín central, permitiendo que Edman y Betts cruzaran el plato a toda velocidad para desatar el júbilo colectivo y apuntarse la octava victoria de la campaña por la vía del walk-off (dejar en el terreno). El relevista de San Luis desperdició de esta forma su sexto salvamento del año.
El épico triunfo adquiere un valor doble para el cuerpo técnico de Los Ángeles debido a que debieron batallar sin el japonés Shohei Ohtani, quien recibió la noche libre debido a un cuadro de molestias físicas acumuladas en el cuello, el bíceps y la rodilla izquierda. Ante la baja del fenómeno nipón, Teoscar Hernández y Tommy Edman cargaron con todo el peso del equipo, siendo los únicos jugadores de los Dodgers en conectar imparables a lo largo de las nueve entradas.
El drama del relevo dominicano
El encuentro también registró un duelo de estrategias que involucró al pitcheo de la tierra. En la parte baja de la octava entrada, el relevista dominicano de los Cardenales, George Soriano, se metió en aprietos mayores al llenar las bases por completo. Soriano inició el episodio otorgándole boleto a Teoscar Hernández, y tras sacar dos outs consecutivos, perdió la brújula interna regalando pasaportes sucesivos al bateador emergente Max Muncy y a Kyle Tucker.
Para fortuna de San Luis en ese instante, el emergente Dalton Rushing se ponchó tirándole para disipar el peligro momentáneo, dejando la mesa servida para el drama definitivo de la novena que consagró al “Factor Teoscar” como el rey de la jornada de Grandes Ligas.