Austin Riley, de los Bravos, conecta un jonrón de tres carreras frente a Jhoan Durán, de los Filis, en la octava entrada del partido de comodín, el 29 de septiembre de 2026.ap
Atlanta.– Los Bravos de Atlanta ejecutaron una espectacular e inesperada remontada en las postrimerías del encuentro para derrotar 5-3 a los Filis de Filadelfia en el Truist Park, tomando la delantera en el inicio de la Serie de Comodines de la Liga Nacional (pautada al mejor de tres compromisos). La victoria no solo coloca a los de Georgia a un paso de avanzar a la Serie Divisional, sino que asesta un golpe demoledor a la confianza de sus históricos rivales de división.
El punto de quiebre del choque ocurrió en la parte baja de la octava entrada, cuando el estelar antesalista Austin Riley se vistió de héroe al conectar un soberbio cuadrangular de tres carreras. El batazo de Riley castigó de forma despiadada los envíos del cerrador All-Star, el dominicano Jhoan Durán, quien ingresó al montículo con la misión de preservar una ventaja de 3-2 a favor de Filadelfia y terminó cargando con el revés tras ser descifrado por la artillería de los Bravos.
El colapso de Durán pone a tambalear el plan de Mattingly
Para los Filis de Filadelfia, este amargo desenlace representa un baño de agua fría que revive las dudas acumuladas durante su traicionero mes de septiembre. Tras haber asegurado la clasificación al límite apenas el pasado domingo gracias a un salvamento del propio Durán, el mánager interino Don Mattingly apostó temprano por su cerrador de lujo para apagar el fuego en la octava entrada, una estrategia agresiva que fracasó de forma estrepitosa ante el poder de Riley.
La derrota no solo frena la racha de éxitos recientes que Filadelfia exhibía en postemporadas previas frente a Atlanta, sino que coloca a los Filis contra las cuerdas y al borde de un derrumbe definitivo. Con la serie obligada a un segundo choque este mismo miércoles, los Bravos tienen el escenario servido para propinar la estocada final frente a su público y certificar su boleto a la siguiente ronda, obligando a los de Pensilvania a buscar una reacción heroica de emergencia si no quieren despedirse de manera prematura de los playoffs de las Grandes Ligas.