El astro argentino de 32 años tritura la primera ronda de dobles junto al número 1 del mundo, Tokito Oda, en Flushing Meadows. Busca sacarse la espina de los cuatro puntos de campeonato perdidos en la pasada edición.
QUEENS, NUEVA YORK (Noticias En Línea RD).– El Centro Nacional de Tenis Billie Jean King atestigua el tramo cumbre de la carrera del deportista adaptado más importante e influyente en la historia de la República Argentina y de toda la región de América Latina. En el arranque oficial de los Campeonatos de Tenis en Silla de Ruedas del US Open 2026, que se disputan del martes 8 al sábado 12 de septiembre, el cordobés Gustavo Fernández ha firmado un debut express destructivo al avanzar de ronda en la modalidad de dobles, mientras afina la raqueta para asaltar el único trofeo individual que le falta para completar el Grand Slam de carrera.
Fernández, de 32 años y paralizado de la cintura para abajo desde que era un bebé, demostró una sincronía técnica perfecta en las profundidades del Arthur Ashe Stadium al despachar por un inapelable 6-0 y 6-1 a sus rivales de turno. Para esta campaña, el sudamericano unió fuerzas en la red con su archirrival de individuales y actual número uno del planeta, el japonés Tokito Oda, dupla dorada que busca revalidar la corona de dobles conquistada en los campos de Nueva York en la temporada de 2025. “Hicimos un gran debut, estamos contentos y disfruto jugar con Tokito; tiene un talento especial y un poder de tiro que saca a 30 km/h por encima del resto, lo que nos facilita tomar la iniciativa rápido del punto”, confesó a la prensa internacional el “Lobito” Fernández.
La espina clavada desde 2019: Cuatro bolas de partido
A pesar de su solvencia económica y de llevar 17 años viviendo en la élite del profesionalismo entre los cinco mejores del ranking mundial, el tenis individual mantiene una deuda moral con el argentino. Poseedor de cinco coronas de Grand Slam en “singles” (habiendo conquistado los abiertos de Australia, Roland Garros y Wimbledon) y de la totalidad de los cuatro “grandes” en la categoría de dobles, Nueva York se ha convertido en su búnker inexpugnable.
El nudo crítico de su obsesión se remonta a la final del año pasado, donde Fernández dejó escapar de forma increíble cuatro bolas de partido (match points) antes de caer ante el propio Tokito Oda. “Fue sumamente difícil de digerir; realmente era el sueño de mi vida, pero el destino no quiso en ese momento. Este año llego mejor preparado físicamente, sin lesiones y más liviano de la cabeza. La capacidad está y sé que tengo la posibilidad real de luchar por este título importante antes de encarar mis últimos años en el circuito”, sentenció de forma reflexiva el atleta.
El vía crucis del tenista latinoamericano
Fernández aprovechó los micrófonos de Noticias En Línea RD para desbudar las profundas carencias y el nulo respaldo financiero que sufren las disciplinas adaptadas en Sudamérica, lo que lo convierte en el único tenista latinoamericano presente en el cuadro principal del torneo de Flushing Meadows. El argentino reveló que debido a los altos costos de transporte y logística, lleva casi una década sin disputar un torneo oficial en su continente (fuera de los Juegos Panamericanos), viéndose forzado a mudar su base de operaciones epidemiológicas de forma neta hacia los circuitos de Europa y los Estados Unidos.
El calendario de competencia avanza contrarreloj hacia el desenlace de la temporada de computación espacial en cemento. Las llaves definitivas de la Federación Internacional de Tenis (ITF) confirman que las finales de dobles se escenificarán este viernes 11 de septiembre, mientras que la cita con la inmortalidad para Gustavo Fernández y su sueño de singles tendrá lugar el sábado 12 de septiembre en el Billie Jean King, una jornada donde el orgullo hispano buscará coronar un hito que ha tardado 20 años en construirse.