Las jugadoras de la selección de Alemania Leonie Fiebich (izquierda) y Alexandra Wilke reaccionan durante el partido de cuartos de final de la Copa del Mundo de Baloncesto Femenino entre Alemania y Bélgica en Berlín, el jueves 10 de septiembre de 2026. (Foto AP/Ebrahim Noroozi) License this photo
BERLÍN, ALEMANIA (Agencia AP).– La Copa del Mundo FIBA Femenina 2026 ha despejado su camino hacia la gloria eterna tras una trepidante jornada de cuartos de final que combinó llantos de frustración, récords de triples y hazañas inéditas en el deporte de gigantes. En un Berlin Arena abarrotado y convertido en una caldera por los fanáticos locales, la selección de Alemania rompió todos los pronósticos al aplastar 93-74 a Bélgica, vigentes monarcas de Europa, clasificando por primera vez en su historia a las semifinales de un Mundial.
La escuadra germana, que hilvana una espectacular línea de recuperación tras haber perdido su partido inaugural por 30 puntos, completó un ritmo de juego destructivo guiado por los dobles-dobles de su estrella de la WNBA, Leonie Fiebich (17 puntos y 10 rebotes), y de Nyara Sabally (16 puntos y 12 rebotes). Con este triunfo, Alemania avanza neta hacia el podio y sella una cita de infarto para este sábado contra Francia, escuadra que despachó de forma contundente a China con pizarra de 90-61 amparada en la puntería perimetral de Marine Johannès y Janelle Salaün.
España tritura a Australia y asume el reto suicida
En el choque de cierre de la jornada de cuartos de final, la selección de España sacó a relucir su chapa de candidata al triturar 89-66 a una escuadra de Australia fuertemente diezmada por las lesiones en su plantilla. La pívot nacionalizada Megan Gustafson dictó una cátedra en la pintura al encestar 16 puntos, dominando los tableros y sepultando las aspiraciones del conjunto de Oceanía.
Sin embargo, el premio de consolación para las ibéricas es el reto más rudo, exigente y epidemiológico de todo el baloncesto mundial. La victoria de las españolas puso fin de forma neta a la espera del gigante del torneo: el sábado tendrán que verse las caras en la antesala de la gran final contra la súper potencia de los Estados Unidos.
El monstruo de EE. UU. mete miedo: Racha de 34-0
El combinado norteamericano, que asiste a Berlín con la firme encomienda de coronarse campeón mundial por quinta ocasión consecutiva, mandó un mensaje de terror psicológico a sus rivales en el primer turno de la jornada. Las estadounidenses barrieron de la cancha a Hungría con un humillante marcador de 108-56, registrando una actuación soberbia de Napheesa Collier, quien lideró el ataque con 19 puntos de alta gama.
Con este triunfo categórico, la armada de barras y estrellas extendió su destructiva e histórica racha ganadora en la Copa del Mundo a 34 partidos consecutivos de forma invicta, una seguidilla perfecta que se mantiene intacta desde su lejana derrota ante Rusia en las semifinales de la edición de 2006. Los especialistas técnicos vaticinan un fin de semana de alta tensión en las pantallas internacionales, donde las estrategias de banquillo y el fervor de los fanáticos definirán si el poder de las estadounidenses se mantiene intocable o si Europa reclama de forma la corona del mañana.