El olvido de “el banco de todos”: 60 mil habitantes de la provincia Independencia sobreviven con solo dos sucursales de Banreservas
El X Censo Nacional de Población desbuda la crisis de inclusión financiera en la frontera. Cinco distritos municipales carecen por completo de cajeros automáticos, obligando a miles de trabajadores a gastar sus salarios en pasajes para retirar efectivo.
JIMANÍ, PROVINCIA INDEPENDENCIA (Noticias En Línea RD).– Las recurrentes denuncias por el desmejoramiento del servicio, las filas kilométricas al sol y el hacinamiento crónico que este portal ha venido documentando en plazas metropolitanas como Ágora Mall o en la avenida Jacobo Majluta adquieren un matiz de crueldad y exclusión extrema cuando se traslada el análisis hacia las provincias de la línea fronteriza con Haití, la situación empeora.
Una exhaustiva investigación geográfica y demográfica realizada por el equipo de Noticias En Línea RD revela que la provincia Independencia se encuentra sumida en un estado de parálisis e insolvencia operativa por parte del Banco de Reservas (Banreservas), dejando a una población total de 60,689 habitantes desamparada y con acceso a apenas dos únicas sucursales bancarias en todo el territorio provincial.
La magnitud del desprecio gerencial hacia esta plaza estratégica se evidencia de forma neta al cruzar las infraestructuras físicas actuales con los resultados oficiales del X Censo Nacional de Población y Vivienda. La provincia, cuya población está compuesta por un 50.5% de hombres (30,672) y un 49.5% de mujeres (30,017), se encuentra en una encrucijada donde solo tres de sus municipios cuentan con cajeros automáticos, mientras que el resto de las demarcaciones sobrevive en el desierto financiero absoluto.
El mapa del desierto bancario: Dos sucursales para seis municipios
El nudo crítico de la crisis se concentra en la desigual e insuficiente distribución de las oficinas y terminales electrónicas de transacciones y expendio de efectivo:
El de Municipio Jimaní, cuenta con (19,153 habitantes): el centro político y administrativo de la frontera cuenta con apenas una sucursal bancaria y dos cajeros automáticos en su zona céntrica. Este inventario debe absorber la demanda del casco urbano (11,617 personas) y de sus distritos circundantes.
En el Municipio Duvergé (14,125 habitantes): al igual que Jimaní, solo posee un banco operativo y dos cajeros automáticos para dar servicio a sus 10,718 residentes céntricos y zonas aledañas.
Los Distritos en el olvido total: la periferia rural ha sido borrada del mapa de inversiones de la entidad. el Distrito municipal de Boca de Cachón (3,680 habitantes) cuenta con apenas un cajero. De igual manera, La Descubierta (8,072 habitantes), Postrer Río (4,392 en zona centro) y Mella (3,132 en zona centro) se ven obligados a compartir la miserable cuota de un solo cajero automático por municipio.
Cristóbal y los cinco distritos sin patria financiera
La situación raya en la violación a la dignidad humana en el municipio de Cristóbal (7,617 habitantes en total), donde sus 3,323 residentes del centro urbano no cuentan con una sucursal, ni un cajero automático, ni un noticiero financiero. Los ciudadanos de esta demarcación, junto a los 4,294 pobladores del distrito de Bote y Batey 8, se ven obligados a emprender un costoso y largo viaje interurbano hacia el municipio de Duvergé cada vez que necesitan cobrar sus salarios, remesas o subsidios sociales del Estado.
El colapso de las políticas de expansión física que encabeza el presidente ejecutivo de Banreservas, Dr. Leonardo Aguilera, deja en un cero absoluto a cinco distritos municipales completos: El Limón (3,856 habitantes), Vengan a Ver (3,407 habitantes), Guayabal (2,786 habitantes), La Colonia (1,412 habitantes) y Batey 8 (4,294 habitantes). Ninguna de estas localidades cuenta con una sola terminal de retiro, forzando a una masa de casi 16,000 personas de la clase trabajadora y agrícola a consumir gran parte de sus ingresos en pasajes de motoconchos y transporte público solo para tener acceso a su dinero en efectivo.
Seguimos con el llamado de urgencia al Dr. Leonardo Aguilera
Los resultados demográficos del Censo demuestran de forma contundente que la provincia Independencia posee una densidad comercial y poblacional que justifica con creces una intervención gerencial inmediata. No es justo ni moderno que el autodenominado “banco de todos los dominicanos” obligue a las mujeres embarazadas, envejecientes y militares de la frontera a pasar jornadas enteras de viaje y filas bajo el caluroso clima calimoso del Sur, simplemente para realizar una transacción ordinaria.
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Desde esta tribuna periodística, reiteramos el emplazamiento responsable a la alta dirección de Banreservas: la modernización del sistema financiero nacional y la cacareada transformación digital no pueden traducirse en el abandono de las provincias fronterizas. Urge el diseño de un plan de expansión que contemple la apertura de subagencias, el reforzamiento del personal en Jimaní y Duvergé, y la instalación masiva de cajeros en Cristóbal, El Limón y Yamasá del Sur, garantizando que el crecimiento de la institución financiera del Estado camine a la par con el respeto y la dignidad que merecen los dominicanos que resguardan la frontera.