En los Estados Unidos de Norteamérica y, sobre todo, en el estado de Nueva York, se vive un ambiente político propio de los países latinoamericanos.
Las primarias demócratas pautadas para el próximo 23 de junio han destapado un avispero político proselitista nunca antes visto en eventos de esta naturaleza.
La carrera por la Senaduría estatal por la ciudad de Nueva York, y en especial por el Distrito 13, se disputa con los punteros: el actual senador estatal, Adriano Espaillat (dominico-americano), y la estadounidense de origen latino Darializa Ávila Chevalier, quien entra al ruedo por la curul.
Para la comunidad latina y, en especial, para la diáspora dominicana residente en el estado de Nueva York, las elecciones de medio término que se celebrarán en el mes de noviembre de este año representan un evento de vital importancia para la urbe neoyorquina, dado que en la gestión presidencial de Donald Trump, una de las comunidades más afectadas ha sido la latina que pernocta en este estado. Esta ha sufrido grandes embates y persecuciones del ICE migratorio, el despojo de puestos de trabajo, la falta del Social Security, las ayudas de asistencia social y económicas para sustento en alimentación disminuidas, la ausencia de políticas migratorias claras para la comunidad y la deportación masiva y discriminatoria a sus países de origen de muchos inmigrantes, sin importar que esto constituya la desintegración familiar y, peor aún, sin tomar en cuenta si ese inmigrante está en peligro latente de perder su vida si regresa a su país de origen.
Escoger buenos candidatos en las primarias demócratas del próximo 23 de junio de cara a las elecciones del mes de noviembre incidirá de forma determinante en las políticas implementadas por la administración Trump, y puede significar un cambio favorable hacia la comunidad latina de los Estados Unidos.
La comunidad latina de Nueva York y, en especial, la diáspora dominicana, cuentan con un genuino representante, el senador Adriano Espaillat, quien nos representa con orgullo, resaltando el valor latino, enarbolando los valores patrios de nuestra nación y promoviendo la dominicanidad, entre otras cosas positivas para nuestra comunidad.
Adriano Espaillat no solo nos representa dignamente ante el Senado estadounidense; este cuenta con una amplia hoja de servicio a la comunidad latina y, en especial, a favor de la diáspora dominicana de Nueva York, que data de la década de los 90, cuando alcanzó en el año 1996 su primer puesto como miembro de la Cámara de Representantes en los Estados Unidos.
Más de 30 años de servicios a la comunidad latina y la diáspora dominicana acrisolan la carrera congresual de Adriano Espaillat como el legislador más productivo y eficiente de la historia política de su distrito y quizás del estado de Nueva York, donde queda resaltado su origen latino y su dominicanidad, siendo el legislador que más ha hecho por su comunidad a lo largo de su dilatada carrera como congresista.
Para muestra basta un botón, como dice el refrán popular. En su gestión ante la Cámara de Representantes por el distrito número 13 de Nueva York, Adriano Espaillat puede exhibir logros que les sería muy difícil a otros congresistas de su mismo nivel.
Dentro de los logros alcanzados por el senador Adriano Espaillat están el haber conquistado que los latinos cuenten con políticas claras para el acceso a una mejor educación escolar; la mejora sustancial de los servicios de salud destinados a favorecer a la comunidad latina que él representa; la conquista de las garantías de los derechos civiles de los latinos e inmigrantes; la promoción e implementación de programas como el DACA y el Estatus de Protección Temporal (TPS), destinado a proteger familias de las deportaciones indiscriminadas de la política del gobierno central; el reconocimiento de figuras preeminentes que han contribuido de una manera u otra a fortalecer los lazos entre la diáspora y sus países de origen, entre otros logros tangibles alcanzados por ese insigne congresista.
También, desde su posición en el Comité de Asignaciones de la Cámara de Representantes, ha gestionado e impulsado fondos federales para la creación de empleos, desarrollo de pequeñas empresas latinas y fomento de viviendas asequibles para la comunidad latina de Nueva York.
Las primarias del 23 de junio representan un reto y una gran oportunidad para Adriano Espaillat, quien aspira a seguir en el puesto de senador estatal por el estado de Nueva York, intentando agotar un tercer período legislativo en representación de la comunidad latina de esa demarcación.
Tanto en las primarias del 23 de junio y luego en las elecciones de medio término en noviembre, los votantes deben tener muy claro a quién elegir para que les represente dignamente en el Congreso.
De los aspirantes demócratas que competirán con Adriano Espaillat por la Senaduría Estatal de Nueva York, se resalta la figura de la hispanoamericana Darializa Ávila Chevalier, quien está siendo aupada y promovida por el alcalde de Nueva York, Zohran Mandani, un populista musulmán que obtuvo la alcaldía de Nueva York haciendo promesas de campaña que luego no ha cumplido, sino que ha hecho todo lo contrario a lo prometido a sus electores.
De la joven aspirante Darializa Ávila Chevalier a la senaduría estatal, se puede decir, por las informaciones que se manejan y circulan en los corrillos políticos, que esta joven no representa los intereses reales de la comunidad latina de Nueva York; que su actitud ante temas medulares que afectan a la comunidad latina y, en especial, a la diáspora dominicana en Nueva York no ha sido la mejor. Sus pronunciamientos discriminatorios para el pueblo dominicano, hacia nuestra nación, a la que acusa de racista y xenófoba, y su política profusión de la isla la colocan en el catálogo de no confiable a los intereses soberanos y nacionales de nuestro país.
Y ni hablar de sus intenciones para la comunidad latina, que la colocan en un lugar que la aleja totalmente de ser una genuina representante de los intereses latinos en Nueva York.
La comunidad latina y, en especial, la diáspora dominicana de Nueva York deben tener muy presente que elegir a la aspirante Darializa Ávila Chevalier como congresista en el Senado es un peligro para la República Dominicana, pues esta aspirante demócrata promueve la fusión de la isla en una sola, como ella injustamente lo concibe. Que escoger a Darializa Ávila Chevalier como senadora estatal promueve la agenda progre que representa los antivalores fomentados por grupos contrarios a la familia; que elegir a la aspirante a la senaduría estatal de Nueva York es lo mismo que implementar de manera oficial el islamismo en la ciudad de Nueva York.
Bien lo dice el refrán popular campesino: “No se cambia de caballo cuando se está a mitad del río”.
Adriano Espaillat es nuestro caballo de paso fino, que ha demostrado eficiencia, compromiso y vocación de servicio a favor de la comunidad latina y de la diáspora de la ciudad de Nueva York, por lo que su permanencia en el Senado estatal por el estado de Nueva York es vital para seguir obteniendo las conquistas, estabilidad y tranquilidad que tanto requieren los latinos y nuestros dominicanos residentes en Nueva York.
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Votar por Adriano Espaillat no es solo elegir a un congresista; es elegir a un representante genuino, es contar con un latino que siente y piensa como los latinos, y para los dominicanos de Nueva York, votar por Adriano Espaillat es votar por la dominicanidad, por nosotros mismos.
¡A votar por Adriano Espaillat! ¡Adriano Espaillat somos todos…!

Por: David Ricardo Brens de León Abogado y Periodista.