Marileidy Paulino tras ganar la competencia. Foto de fuente externa.
SANTO DOMINGO.— Ni el cielo inclemente ni el agua a cántaros pudieron frenar la tormenta perfecta que desató Marileidy Paulino sobre la pista mojada del Estadio Olímpico Félix Sánchez. En una jornada épica marcada por un voraz aguacero, la campeona olímpica hizo retumbar a miles de almas dominicanas que se negaron a moverse de sus asientos para presenciar cómo la “Gacela de Nizao” se consagraba profeta en su tierra, deteniendo el reloj en unos estratosféricos 48.94 segundos.
Con esa marca monumental, Paulino no solo retuvo su título en los 400 metros planos femeninos de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, sino que pulverized su propio récord regional (49.95), el cual había establecido en San Salvador 2023.
La carrera fue una exhibición de coraje, técnica y dominio absoluto. Lejos de amedrentarse por las condiciones climáticas y el asfalto anegado, Marileidy pareció sincronizar sus zancadas con la fuerza de la lluvia. A medida que el agua caía con mayor intensidad, la dominicana aceleraba el ritmo, cortando el viento y dejando atrás a sus rivales en una recta final que erizó la piel del país entero.
Con este triunfo, Paulino suma su segunda medalla dorada en estas justa deportivas continentales, reafirmando su estatus como la máxima figura del atletismo regional y regalándole al pueblo dominicano un momento histórico donde la lluvia y el oro se fusionaron en una celebración inolvidable.