Redacción Noticiasenlineard
En un anuncio publicado el lunes, CRF señala que la cantidad exacta que el BNC debe abonar es de 18.123.883 (equivalente a 21.204.943 euros al tipo de cambio de hoy) y menciona que el tribunal determinó que el fondo tiene la legitimidad como acreedor legal de la institución.
El Banco Nacional de Cuba (BNC, central) deberá abonar más de 18,1 millones de euros al fondo de inversión CRF en concepto de daños y costas judiciales, tras concluir el juicio sobre una deuda soberana de gran magnitud que se remonta a hace cuarenta años, tal como estableció el Tribunal Mercantil en Londres.
La resolución judicial, que se hizo oficial este lunes, se tomó el pasado viernes después de un extenso proceso legal vinculado a un reclamo de CRF para obtener el pago de aproximadamente 72 millones de euros, relacionados con préstamos realizados en los años 80.
En un comunicado que se emitió este lunes, CRF indica que la cifra exacta que el BNC debe abonar asciende a un total de 18.123.883 (21.204.943 euros al tipo de cambio actual) y añade que el tribunal afirmó la validez del fondo como acreedor legítimo y su derecho a solicitar el pago de la deuda.
El fondo recalca que ha intentado en diversas ocasiones establecer un diálogo productivo con la República de Cuba y el Banco Nacional de Cuba (BNC) para solucionar la deuda comercial de la nación, la cual ha estado pendiente durante mucho tiempo, en términos que sean “justos para los acreedores, realistas para Cuba y que permitan el eventual regreso del país a los mercados financieros internacionales.”
Además, señala que realizó múltiples gestiones, incluidas propuestas formales para la reestructuración de la deuda y, más recientemente, envió una carta directamente al presidente del país, Miguel Díaz-Canel, el 22 de junio de 2026.
En esa carta, CRF sugirió mantener discusiones confidenciales y presentó posibles alternativas, como instrumentos vinculados al crecimiento, acuerdos de intercambio de deuda por capital y otras formas creadas para mantener la liquidez a corto plazo de Cuba, pero indica que ni el gobierno cubano ni el BNC respondieron.
Frente a esta situación, CRF menciona que no tuvo más opción que seguir defendiendo sus derechos ante los tribunales británicos, por lo que la reciente decisión judicial representa “un acontecimiento importante”.
Sin embargo, aclara que la vía judicial nunca fue su primera opción y sostiene que sigue siendo factible llegar a un acuerdo negociado, aunque advierte que se requiere “una actitud seria y constructiva por parte de Cuba y del BNC.”