Maria Luiza Ribeiro Viotti, embajadora de Brasil en EEUU. Foto de Fuente externa
AGENCIA AP
WASHINGTON.– En un movimiento que escala de forma crítica las relaciones bilaterales en el hemisferio, el gobierno de los Estados Unidos revocó de manera formal la visa de la embajadora de Brasil en Washington, Maria Luiza Ribeiro Viotti. La drástica medida responde a un principio de reciprocidad diplomática tras acciones previas adoptadas por la administración del presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
De acuerdo con un despacho emitido por el Departamento de Estado estadounidense y divulgado por la agencia AP, la determinación se ejecutó como una respuesta directa a la negativa de Brasil, manifestada el mes pasado, de conceder visados a dos diplomáticos estadounidenses que tenían programado visitar la nación sudamericana previo a los comicios electorales. Asimismo, Washington recrimina el retraso injustificado en la aprobación del candidato nominado por la administración de Donald Trump para asumir la jefatura de la embajada estadounidense en territorio brasileño.
Advertencias ignoradas y margen de maniobra
Fuentes oficiales norteamericanas revelaron que la aplicación de esta sanción contra la diplomática brasileña fue pospuesta en múltiples oportunidades. El objetivo de las prórrogas era otorgarle un margen de maniobra al mandatario brasileño Lula da Silva para que revirtiera las restricciones impuestas a los funcionarios de EE.UU., una rectificación que finalmente nunca se produjo.
No obstante, desde el Departamento de Estado se enfatizó que la revocación del visado podría ser revertida con rapidez si el Palacio de Planalto adopta las acciones que Washington considera pertinentes. Esto incluye destrabar los procesos consulares pendientes y validar formalmente las credenciales del nominado de la Casa Blanca para la delegación diplomática en Brasil.
Contexto electoral y fricciones políticas
Este nuevo choque diplomático se produce en un escenario de alta volatilidad política interna para la nación sudamericana. El próximo 4 de octubre de 2026, el presidente Lula da Silva buscará la reelección en las urnas, donde enfrentará en las urnas al senador Flávio Bolsonaro.
Es de conocimiento público que la administración estadounidense mantiene marcadas discrepancias ideológicas y de política exterior con la gestión de Lula da Silva. Paralelamente, Washington ha mantenido canales abiertos y un trato receptivo hacia el joven legislador de la bancada conservadora, quien busca darle continuidad al modelo de gobernanza implementado en su momento por su padre, el expresidente Jair Bolsonaro.