La ONU constató un empeoramiento crítico de la crisis de desplazados en territorio haitiano. Fuente Externa.
Por: Redacción / NoticiasEnlineaRD
Santo Domingo, RD – La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) de la ONU lanzó una alarmante advertencia internacional al confirmar que la crisis humanitaria en Haití se ha agravado drásticamente, registrando ya un estimado de 1.47 millones de personas desplazadas debido a la violencia descontrolada de las pandillas armadas.
Las autoridades del organismo internacional manifestaron su profunda preocupación ante la falta de financiamiento, una situación crítica que amenaza con paralizar por completo sus operaciones de asistencia en el vecino país en los próximos meses.
De acuerdo con el informe presentado en Ginebra por Gregoire Goodstein, jefe de la misión de la OIM en Haití, los ataques perpetrados por la coalición de bandas armadas conocida como “Viv Ansanm” ya no se limitan a las zonas de conflicto habituales, sino que se han expandido con fuerza hacia áreas que anteriormente eran consideradas refugios seguros para la población civil.
Una catástrofe social en cifras
El volumen de la movilización forzada interna representa actualmente el 12% de la población total haitiana, estimada en unos 12 millones de habitantes. Los datos estadísticos oficiales de las Naciones Unidas revelan el devastador impacto social de la crisis actual:
- Población vulnerable: Más de la mitad de los ciudadanos desplazados dentro del territorio haitiano son mujeres y niños.
- Colapso en la capital: Los recientes brotes de violencia armada registrados en la zona de Cité Soleil, en Puerto Príncipe, desplazaron a más de 18,000 personas en pocos días. Esto elevó la cifra de desplazados internos en la capital por encima de los 300,000 civiles por primera vez en la historia.
- Retornos masivos: Unos 270,000 ciudadanos haitianos en el extranjero fueron obligados a regresar a su país de origen durante el año 2025, a los cuales se suman otros 110,000 retornos forzados contabilizados en lo que va del presente año. Una cuarta parte de este grupo de retornados son mujeres y el 10% corresponde a menores de edad.
Presión institucional y amenazas climáticas
La jefatura de la OIM describió un escenario de crisis permanente donde se combinan simultáneamente la inseguridad alimentaria aguda, el desplazamiento masivo de familias, los retornos forzados y unas instituciones estatales bajo presión extrema en todos sus niveles de gestión.
Como factor de riesgo añadido, el panorama humanitario tiende a complicarse significativamente debido al inicio de la temporada de huracanes en el Atlántico, la cual comenzó formalmente el pasado 1 de junio y mantendrá su vigencia hasta finales de noviembre de este año.
Sin un respaldo financiero urgente a los planes internacionales de respuesta a emergencias, la comunidad internacional advierte que la capacidad operativa de ayuda directa quedará completamente desarticulada de cara al cierre de año.