Ronda Rousey (centro-izquierda) y Gina Carano (derecha) posan con el promotor Jake Paul durante una conferencia en Inglewood, California, el 10 de marzo de 2026 (AP Foto/Greg Beacham, archivo)
INGLEWOOD, California. – En un regreso que desafía el tiempo y redefine la historia de los deportes de combate, las legendarias pioneras de las artes marciales mixtas (MMA), Ronda Rousey y Gina Carano, se declararon listas para su combate de este sábado tras cumplir con éxito el pesaje oficial en el límite de las 145 libras (peso pluma).
El esperado choque, que se llevará a cabo en el moderno Intuit Dome de Los Ángeles, marcará un hito sin precedentes al convertirse en el primer evento de MMA transmitido en vivo a nivel global por la plataforma de streaming Netflix, bajo la organización de MVP Promotions, empresa impulsada por el boxeador e influencer Jake Paul.
Respeto mutuo por encima de la fanfarronería
A diferencia del ambiente hostil y los insultos tradicionales en la antesala de las grandes carteleras, tanto Rousey como Carano se han mostrado un respeto absoluto. Ambas atletas entienden que sus trayectorias paralelas las unen más de lo que las separan, habiendo sido las principales responsables de abrirle las puertas al talento femenino en un deporte que antes las ignoraba.
“Voy a darle absolutamente todo lo que tengo, y como nos respetamos tanto, sé que tenemos perdón en el corazón la una para la otra”, advirtió Rousey, de 39 años (12-2), quien rompe una inactividad de 9 años y medio dentro de la jaula. “Yo seré la primera en volverle a colocar el codo en su sitio y llevarla al hospital y comprarle flores, y espero que ella sea la primera persona en ayudarme a levantarme de la lona si al final soy yo la que cae”.
Por su parte, Gina Carano, de 44 años (7-1), regresa a la acción tras 17 años alejada de las competencias oficiales. Lejos de mostrar temor por los efectos del largo retiro, Carano asegura encontrarse en su mejor estado físico y mental. “Simplemente creo que soy una artista marcial más completa de lo que fui nunca, y esta vez mi cabeza está realmente conectada a mi cuerpo. En mis 20 estaba en las nubes… Se siente bien estar conectada, y estoy tan emocionada de hacer esto otra vez”, afirmó la peleadora.
Una cartelera histórica para competir con la UFC
MVP Promotions busca consolidar su espacio en el mercado de las MMA apostando al poder de convocatoria de estas dos superestrellas, un factor que la industria ha extrañado desde la salida de Rousey de la UFC. Para asegurar un espectáculo de alto impacto en la nueva arena del multimillonario Steve Ballmer, la cartelera contará además con un combate coestelar entre el popular veterano Nate Diaz y el fajador Mike Perry, además de la participación en peleas separadas de los excampeones de peso pesado de la UFC, Francis Ngannou y Junior Dos Santos.
