Scottie Scheffler realiza su tiro de salida al hoyo 5 en la segunda ronda del St. Jude Championship, el viernes 14 de agosto de 2026, en Memphis, Tennessee (AP Foto/George Walker IV)
El número uno del mundo firmó 11 birdies y terminó con 9 bajo par para establecer una ventaja de tres golpes en Memphis
MEMPHIS, Tennessee, EE.UU. — Scottie Scheffler volvió a demostrar por qué ocupa el primer lugar del ranking mundial y se convirtió en el gran protagonista de la segunda jornada del FedEx St. Jude Championship, al firmar una espectacular tarjeta de 61 golpes, nueve bajo par, para asumir el liderato del torneo con una ventaja de tres impactos.
Scheffler comenzó su recorrido de manera arrolladora, consiguiendo birdies en sus primeros cinco hoyos, una secuencia que marcó el ritmo de una jornada extraordinaria en el TPC Southwind, en Memphis.
El estadounidense terminó el día con 11 birdies y dos bogeys, para completar 18 hoyos en 61 golpes y llevar su acumulado a 129 golpes, 11 bajo par.
La actuación adquiere todavía mayor dimensión por las condiciones en las que se produjo. La temperatura alcanzó aproximadamente los 37 grados Celsius, obligando a los jugadores a enfrentarse no solo a la dificultad del recorrido, sino también a un intenso calor durante una jornada clave en el inicio de los playoffs de la FedExCup.
Un comienzo demoledor
Scheffler salió decidido a tomar el control desde los primeros compases.
Los cinco birdies consecutivos con los que abrió su recorrido le permitieron colocarse rápidamente en una posición privilegiada y marcar una diferencia respecto a sus principales perseguidores.
El número uno mundial mantuvo posteriormente el ritmo ofensivo y terminó acumulando 11 birdies, una producción que le permitió igualar el récord del campo del TPC Southwind.
Aunque tuvo dos bogeys durante su recorrido, estos no fueron suficientes para frenar una jornada en la que prácticamente todo estuvo de su lado.
Con su tarjeta de 61, Scheffler igualó la mejor puntuación registrada en el campo, una muestra del nivel de golf que desplegó durante las cuatro horas aproximadas de competición.
Scheffler pisa fuerte en el inicio de los playoffs
El FedEx St. Jude Championship representa el comienzo de la etapa decisiva de los playoffs de la FedExCup, por lo que cada golpe adquiere una importancia especial.
Scheffler llegó al torneo como el jugador mejor clasificado del mundo y uno de los principales favoritos para quedarse con el título de la temporada.
Su actuación del viernes refuerza todavía más esa condición.
Con 129 golpes después de 36 hoyos, el estadounidense no solamente encabeza la clasificación, sino que empieza a construir una diferencia importante sobre sus perseguidores.
En un torneo en el que los márgenes suelen ser mínimos, tomar una ventaja de tres golpes antes de llegar a la segunda mitad de la competencia representa una posición privilegiada.
El calor no pudo detenerlo
Uno de los elementos que añadió dificultad a la jornada fue el clima.
Las temperaturas rondaron los 37 grados Celsius en Memphis, generando un escenario particularmente exigente para los jugadores.
El calor obliga a aumentar la hidratación, controlar el desgaste físico y mantener la concentración durante un recorrido de 18 hoyos.
Scheffler, sin embargo, consiguió mantener la precisión y la agresividad necesarias para aprovechar las oportunidades de birdie.
Su rendimiento fue especialmente impresionante porque consiguió convertir numerosas oportunidades sin permitir que las condiciones climáticas afectaran significativamente su juego.
Una demostración del número uno
La ronda de 61 volvió a colocar a Scheffler en el centro de la escena del golf mundial.
El estadounidense ha construido su condición de número uno gracias a una combinación de consistencia, precisión y capacidad para responder en los momentos importantes.
En Memphis, esas características aparecieron nuevamente.
Los 11 birdies conseguidos durante la jornada representan la mejor evidencia de su capacidad para atacar el campo, mientras que los dos bogeys muestran que incluso en una ronda extraordinaria hubo momentos de dificultad que logró superar rápidamente.
Ahora, con 36 hoyos todavía por disputar, Scheffler parte desde una posición inmejorable.
La batalla apenas comienza
Aunque la ventaja de tres golpes lo coloca como líder destacado, todavía queda mucho golf por jugar.
El recorrido del TPC Southwind puede castigar cualquier error y las condiciones meteorológicas podrían continuar desempeñando un papel importante durante el fin de semana.
Los perseguidores tendrán ahora la tarea de reducir la diferencia y evitar que Scheffler amplíe su ventaja.
Para el número uno mundial, el objetivo será mantener la precisión mostrada durante las primeras dos jornadas y convertir su extraordinario comienzo en un nuevo título.
Por ahora, la realidad es clara:
Scottie Scheffler llegó a Memphis como el número uno del mundo y después de 36 hoyos está jugando como tal.
Una ronda de 61 golpes, 11 birdies y apenas dos bogeys lo han colocado en la cima del FedEx St. Jude Championship y han enviado una contundente advertencia al resto del field: el gran favorito está dispuesto a tomar el control desde el comienzo de los playoffs.