Por: Redacción NoticiasEnlineaRD
San Juan de la Maguana, RD. – Lo que inició como una manifestación pacífica en defensa de los recursos hídricos del “Granero del Sur”, ha escalado a un escenario de confrontación que pone bajo la lupa la gestión del orden público y el respeto a la protesta social en la República Dominicana.
Una jornada marcada por los gases y la tensión
Desde el pasado viernes, la provincia de San Juan comenzó a experimentar un despliegue policial sin precedentes. Sin embargo, el clímax de la tensión se alcanzó entre este domingo y lunes, cuando contingentes de la Policía Nacional interceptaron a los manifestantes del Movimiento Suroeste Unido por el Agua y la Vida en las proximidades de la Presa de Sabaneta.
El uso de bombas lacrimógenas y camiones de chorros de agua para dispersar a campesinos, religiosos y activistas de la Antigua Orden Dominicana ha sido calificado por líderes locales como una “represión innecesaria” contra una población que solo busca proteger su medio ambiente.
¿Por qué San Juan le dice “No” a GoldQuest?
El núcleo del conflicto es el Proyecto Romero, una concesión minera de la empresa GoldQuest que busca extraer oro en la parte alta de la cuenca del río San Juan. Para el periodista y empresario, el análisis es claro:
Amenaza al agua: La ubicación del proyecto compromete directamente la Presa de Sabaneta, vital para el consumo humano y el riego agrícola.
Impacto Económico: San Juan teme que el beneficio minero sea temporal frente a un daño ecológico permanente en una zona netamente agrícola.
El silencio oficial frente al estruendo de las calles
Mientras el comercio y el transporte en el municipio cabecera han sentido el impacto del paro, la ciudadanía cuestiona la respuesta del Estado. “Cuando el diálogo se agota y se responde con fuerza, se evidencia una desconexión entre las políticas de desarrollo y el sentimiento popular”, señalan analistas políticos locales.
Hasta el momento, los enfrentamientos han dejado un saldo de varios manifestantes afectados por los gases y un ambiente de militarización que, lejos de calmar los ánimos, ha unificado a sectores políticos y empresariales de la provincia en rechazo a las acciones policiales.
Conclusión: Un llamado a la sensatez
Desde NoticiasEnlineaRD, seguiremos informando sobre la evolución de este conflicto. La pregunta que queda en el aire es: ¿Está el Gobierno dispuesto a imponer la minería por encima del consenso social de todo un pueblo?
