La diversificación de divisas crece de forma sostenida en el país. Expertos analizan cómo esta “dolarización silenciosa” protege el patrimonio familiar frente a la inflación y abre las puertas a inversiones internacionales. Fuente externa.
REDACCIÓN CENTRAL (Noticias En Línea RD).– El comportamiento del ahorrador dominicano está experimentando un cambio estructural profundo. En los últimos años, lo que antes era una práctica exclusiva de grandes empresarios o de quienes recibían remesas de la diáspora, se ha convertido en una estrategia masiva de la clase media: ahorrar e invertir en dólares estadounidenses.
Esta tendencia, que registra un crecimiento sostenido a largo plazo dentro del sistema financiero nacional, responde a una búsqueda activa de estabilidad frente a la depreciación gradual del peso dominicano y los persistentes efectos de la inflación en el costo de la vida.
A continuación, analizamos los factores que impulsan este fenómeno y cómo funciona esta estrategia de protección económica:
1. El escudo contra la inflación y la depreciación local
El peso dominicano, aunque ha mantenido una estabilidad relativa bajo las políticas del Banco Central de la República Dominicana, sufre una pérdida constante de poder adquisitivo debido a la inflación acumulada. Al cambiar pesos por dólares, el ciudadano común logra “congelar” el valor real de su dinero. El dólar estadounidense funciona históricamente como un activo de refugio global; al mantener fondos en esta divisa, el ahorrador se asegura de que sus sacrificios financieros no se diluyan con el paso de los meses ante el encarecimiento de los bienes y servicios básicos.
2. Mayor bancarización y acceso a cuentas internacionales
La banca múltiple dominicana ha facilitado este proceso de manera drástica. Hoy en día, casi cualquier ciudadano bancarizado puede abrir una cuenta de ahorros en dólares desde su aplicación móvil con montos mínimos de apertura. Esto ha democratizado el acceso a instrumentos financieros más sofisticados, permitiendo que los dominicanos no solo guarden el dinero bajo el colchón digital, sino que accedan a Certificados de Depósito Financiero en dólares o inviertan en fondos de inversión regulados que cotizan en la Bolsa de Valores de la República Dominicana (BVRD).
3. Planificación y compromisos futuros en “moneda dura”
La dolarización de la economía local es palpable en sectores clave. Adquirir una vivienda (un apartamento o casa), comprar un vehículo o pagar estudios de postgrado en colegios bilingües son transacciones que en el país se cotizan y exigen exclusivamente en dólares. Por ende, los ciudadanos que planifican metas a mediano y largo plazo deciden adquirir este hábito de forma disciplinada, evitando el riesgo cambiario de tener que comprar la divisa más cara justo al momento de realizar el pago definitivo.