La República Dominicana se encuentra bajo el asedio de una intensa ola de calor extremo en RD que ha elevado las temperaturas a niveles sofocantes durante este mes de agosto de 2026. Los ciudadanos reportan sensaciones térmicas que superan los 40 grados Celsius en gran parte del territorio nacional, afectando de manera directa las actividades cotidianas, el comercio y, de forma más crítica, la salud de los sectores más vulnerables.
El Ministerio de Salud Pública emitió este jueves una alerta epidemiológica con recomendaciones estrictas para prevenir golpes de calor y deshidratación. Las autoridades sanitarias instan a la población a consumir abundante agua, vestir ropas ligeras de colores claros y evitar la exposición directa al sol entre las 11:00 de la mañana y las 4:00 de la tarde. Los hospitales ya reportan un incremento en las consultas por picos de presión arterial y afecciones respiratorias ligadas al sofocante clima.
Sin embargo, la crisis climática se ha visto severamente agravada por la inestabilidad en el servicio eléctrico. En los últimos días, los residentes de diversos sectores del Gran Santo Domingo y de las provincias del Cibao han denunciado una ola de apagones que se extienden por horas. La falta de energía eléctrica impide el uso de ventiladores y aires acondicionados, transformando los hogares en verdaderos hornos y desatando el descontento popular.
“No se puede dormir por las noches. Entre el calor y los mosquitos, la situación es insoportable. Y para colmo, la luz se va justo en el momento más caliente del día”, expresó visiblemente afectada María Altagracia Torres, residente del sector Villa Juana en la capital.
Por su parte, los organismos meteorológicos informaron que estas condiciones se deben a la combinación de la radiación solar directa, el polvo del Sahara y la escasez de lluvias significativas. Se prevé que el sistema de alta presión permanezca estacionario sobre la región del Caribe durante el resto de la semana, por lo que las temperaturas máximas en Santo Domingo y Santiago seguirán rondando los 36 y 38 grados reales.
La ciudadanía exige a las empresas distribuidoras de electricidad un plan de contingencia urgente para garantizar el suministro eléctrico en estos días críticos. Mientras tanto, los dominicanos recurren a la resiliencia que los caracteriza, buscando refugio bajo la sombra de los árboles y consumiendo bebidas frías para mitigar los efectos de este verano inclemente.