Redacción Noticiasenlineard. Fuente externa.
SANTO DOMINGO, RD.– Lo que se pretendía proyectar como un proceso democrático interno y ordenado de cara a las elecciones presidenciales de 2028 ha comenzado a agrietarse públicamente. Las tensiones en el seno del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) resurgieron con fuerza esta semana tras las contundentes quejas externadas por los aspirantes presidenciales Francisco Javier García y Francisco Domínguez Brito, quienes acusaron formalmente a las estructuras de la organización de marginarlos y no promover su participación en un debate electoral celebrado el pasado domingo en la ciudad de Nueva York.
Ambos miembros del Comité Político coinciden en señalar que la alta dirigencia del partido morado actuó con parcialidad al restarle visibilidad a sus proyectos de cara a la consulta presidencial de 2028. Según los reportes procedentes de la seccional neoyorquina, el evento, que buscaba medir las fuerzas y propuestas de los liderazgos peledeístas en el exterior, careció de una plataforma de promoción institucional equitativa para todos los precandidatos inscritos en la contienda.
La lucha por el control del boleto morado
Francisco Javier García, uno de los estrategas históricos de la organización, calificó como un desacierto la postura adoptada por los cuadros directivos, argumentando que este tipo de exclusiones afecta directamente la cohesión interna en un momento en que el partido busca recomponerse de los pasados reveses electorales. Por su parte, Francisco Domínguez Brito lamentó que no se garantizara un terreno de juego equilibrado, advirtiendo que los favoritismos internos solo conducen al debilitamiento del proyecto opositor.
La polémica se produce en un escenario sumamente sensible para el PLD, que se encuentra inmerso en una profunda reestructuración y cuyo liderazgo principal, bajo las directrices del expresidente Danilo Medina, ha insistido de manera constante en la necesidad de mantener una unidad férrea e inquebrantable. Sin embargo, este nuevo choque de intereses evidencia que la carrera por la nominación presidencial para los próximos comicios ya está generando fricciones difíciles de contener en las bases y la cúpula.
Mientras la secretaría de comunicaciones del partido guarda silencio temporal frente a estos pronunciamientos, allegados a los equipos de campaña de los aspirantes afectados no descartan elevar una queja formal ante la Comisión Organizadora de la Consulta para exigir garantías de equidad de cara a los próximos foros y actividades oficiales del partido.