Stephen Curry, de los Warriors de Golden State, reacciona después de encestar un triple durante la segunda mitad del juego de baloncesto de la NBA contra los Kings de Sacramento, el martes 7 de abril de 2026, en San Francisco. (AP Foto/Godofredo A. Vásquez, Archivo) License this photo
San Francisco.– Stephen Curry y los Warriors de Golden State han sellado una extensión de contrato por dos años y 116 millones de dólares, blindando la permanencia del “Chef” con la franquicia del Área de la Bahía hasta el cierre de la temporada 2028-2029. El acuerdo, confirmado por fuentes de entero crédito a The Associated Press, representa una obra maestra de ingeniería financiera dentro del convenio colectivo de la liga.
Con este nuevo pacto, Curry sumará un promedio de 58 millones de dólares anuales durante el tramo de la extensión, sumándose a sus contratos vigentes para asegurar que superará los 536 millones de dólares en ganancias exclusivamente salariales a lo largo de su carrera. Esta maniobra contable asegura la lealtad de la máxima deidad de los Warriors y altera radicalmente la flexibilidad económica de la gerencia general de cara al mercado de fichajes.
El costo de la lealtad y el dilema del “Segundo Delantal”
Desde la perspectiva de los negocios y las finanzas deportivas, el nuevo contrato de Curry expone un desafío monumental para la directiva de Golden State. Al asegurar el pago de salarios de élite para un jugador que culminará este acuerdo con 41 años de edad, la gerencia ha decidido apostar por el legado histórico y la rentabilidad comercial que genera el dorsal 30, a expensas de la flexibilidad en la cancha.
Bajo las estrictas y punitivas reglas del nuevo impuesto de lujo de la NBA, tener un salario tan robusto empuja a los Warriors peligrosamente hacia el denominado “Segundo Delantal” (Second Apron). Este límite financiero no solo impone multas millonarias, sino que congela la capacidad del equipo para realizar traspasos directos, congelar primeras rondas del Draft futuros y adquirir agentes libres veteranos. Con Klay Thompson fuera de la ecuación y Draymond Green con contratos a largo plazo, asegurar 116 millones de dólares para Curry es una declaración clara: Golden State prefiere hundirse económicamente con su máxima leyenda antes que iniciar un proceso ordenado de reconstrucción.