ARCHIVO – El lanzador de los Tigres de Detroit, Justin Verlander, trabaja contra los Diamondbacks de Arizona durante la primera entrada de un partido de béisbol del día inaugural, el lunes 30 de marzo de 2026, en Phoenix. (Foto AP/Darryl Webb, Archivo) (Darryl Webb / Ap Photo/darryl Webb)
Por DAN GELSTON
Associated Press
FILADELFIA – En una noche de profundas emociones y respeto mutuo, el legendario lanzador Justin Verlander vivió el último Juego de Estrellas de su ilustre carrera de 21 temporadas en las Grandes Ligas. A sus 43 años, el actual serpentinero de los Tigres de Detroit fue homenajeado como “Selección de Leyenda” por el comisionado Rob Manfred, recibiendo una cálida ovación de pie en el Citizens Bank Park de Filadelfia, un escenario conocido por la hostilidad de su fanaticada.
Aunque una lesión en el tendón de la corva le impidió subir a la lomita, Verlander ejerció un rol de liderazgo fundamental en el clubhouse de la Liga Americana, que terminó imponiéndose con una blanqueada de 4-0 sobre la Liga Nacional. A petición del manager John Schneider, el veterano ofreció un emotivo discurso previo al encuentro, instando a las nuevas generaciones de peloteros, incluido su joven compañero de equipo Kevin McGonigle (21 años), a valorar cada momento en el béisbol y a forjar relaciones duraderas.
El impacto de Verlander se sintió de inmediato en el terreno de juego. El tres veces ganador del premio Cy Young aconsejó al abridor Dylan Cease cambiar su estrategia inicial frente al peligroso bateador de los Filis, Kyle Schwarber. Siguiendo la recomendación de Verlander, Cease abrió el partido con una recta de cuatro costuras a 96.9 mph, logrando retirar por la vía del ponche a los tres bateadores a los que se enfrentó en la primera entrada.
Fuera del diamante, Verlander disfrutó de la jornada desfilando por la alfombra roja junto a su esposa, la modelo Kate Upton, y sus dos hijos. Al reflexionar sobre su inminente retiro, el lanzador se mostró esquivo pero de buen humor sobre qué gorra portará en su futura placa del Salón de la Fama, limitándose a bromear diciendo que al menos ya ha logrado reducir sus opciones a dos franquicias (Detroit y Houston). Con una marca de por vida de 266-159, una efectividad de 3.33 y 3,554 ponches, Verlander se despide como el jugador de mayor edad en Las Mayores y el lanzador más dominante de su era.