Banco Central de la República Dominicana (BCRD) que sitúa la inflación interanual de abril en 5.11 %
SANTO DOMINGO. – El reciente informe del Banco Central de la República Dominicana (BCRD) que sitúa la inflación interanual de abril en 5.11 % debido al impacto de los combustibles, ha reavivado un fuerte debate en los sectores económicos y políticos independientes del país. Mientras la narrativa oficial justifica las recientes alzas locales por las tensiones en Medio Oriente y destaca el otorgamiento de “subsidios extraordinarios”, economistas y líderes de oposición cuestionan con dureza el destino de los cientos de miles de millones de pesos extraídos del bolsillo de los ciudadanos durante los casi dos años en que los precios internos se mantuvieron congelados en topes históricos, a pesar de que el barril de petróleo internacional colapsó a precios de entre 55 y 70 dólares.
Analistas financieros independientes señalan una grave inconsistencia en la política de hidrocarburos del Poder Ejecutivo. Argumentan que el gobierno central retuvo ganancias extraordinarias masivas al no traspasar la rebaja internacional del crudo de Texas (WTI) al consumidor dominicano durante los periodos de “vacas flacas” en el mercado global. Esta retención de beneficios, según los críticos, desbanca el argumento oficial de que el Estado “asume sacrificios” con los subsidios actuales, cuando en realidad estaría utilizando un excedente millonario previamente pagado en exceso por la población.
La racha alcista del MICM que disparó el transporte
El informe del BCRD confirma que el grupo de Transporte aportó el 61.94 % de la inflación de abril, condicionado por la inestabilidad de los precios internos fijados por el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM). Al revisar el comportamiento de las tarifas semanales de las últimas semanas, se evidencia cómo la presión fiscal terminó trasladándose directamente a las estaciones de expendio:
Periodo de Contención Ficticia (Finales de abril): El gobierno anunció subsidios semanales superiores a los RD$1,100 millones de pesos. Sin embargo, sectores comerciales denunciaron que estos montos solo sirvieron para indexar deudas acumuladas con las refinerías, manteniendo las gasolinas en precios prohibitivos para la clase trabajadora.
Primera Ola de Incrementos (Semana del 2 al 8 de mayo): El MICM aplicó un ajuste al alza de entre RD$7.00 y RD$9.00 pesos por galón. La gasolina premium escaló a RD$323.10 y la regular rompió la barrera de los trescientos pesos al fijarse en RD$301.50, arrastrando consigo el costo de los pasajes interurbanos y los servicios de motoconcho.
Segunda Ola de Incrementos (Semana del 16 al 22 de mayo): Tras congelar los precios por apenas siete días, las autoridades decretaron nuevos aumentos de entre RD$4.00 y RD$8.00 pesos. Las gasolinas premium y el gasoil óptimo sumaron RD$8.00 adicionales a su costo por galón, estableciendo récords históricos en el mercado nacional en lo que va de año.
Brecha entre el bolsillo y la macroeconomía
A pesar de que el Banco Central destacó factores de amortiguación en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) —como la variación negativa de 0.07 % en Alimentos y Bebidas por bajas estacionales en el pollo fresco y los plátanos—, los comerciantes minoristas aseguran que la realidad callejera es muy distinta. El encarecimiento del gasoil regular impacta directamente la cadena de distribución de alimentos desde las zonas agrícolas hacia los mercados del Gran Santo Domingo. Gremios de detallistas sostienen que artículos de alta demanda familiar como el café, agua purificada, refrescos, ajíes y yuca registran aumentos constantes debido al flete logístico. El descontento social radica en que la ciudadanía percibe una “austeridad superficial” y una falta de transparencia sobre el paradero de los fondos ahorrados por el Estado cuando el petróleo cotizaba bajo, forzando a la población a asumir la totalidad del costo de las crisis geopolíticas internacionales sin ningún tipo de colchón financiero reales.
