Shakira y Maluma. Foto de fuente externa
SANTO DOMINGO, RD. – La espera de casi una década ha terminado para los amantes del género urbano y el pop tropical. Ocho años después de su último junte en el estudio, la icónica dupla colombiana integrada por Shakira y Maluma Agua vuelve a encender las plataformas digitales con el lanzamiento de su cuarto tema juntos: “Agua”. Esta nueva propuesta musical coquetea directamente con la innegable complicidad y química que ambos artistas construyeron desde el fenómeno global “Chantaje” en 2016, y que más tarde consolidaron con los éxitos “Trap” y “Clandestino”.
A diferencia de sus colaboraciones previas enfocadas en el reguetón y el trap, los colombianos han decidido sorprender a su audiencia global al unirse a ritmo de un nuevo merengue 2026. Con una producción contemporánea y bailable, la letra de la canción recurre al agua y al fuego como las metáforas perfectas de una atracción apasionada que se niega a apagarse. “Porque cuando me miras se hace agua la boca, calma mi sed ahora que estás aquí”, reza una de las estrofas interpretadas por la barranquillera, demostrando que la madurez musical de ambos ha enriquecido su dinámica de estudio.
Este esperado sencillo no llega solo, sino que se incorpora de manera orgánica al universo de Loco X Volver, el proyecto discográfico más reciente de Maluma. Para el cantante de Medellín, el estreno coincide con una etapa personal muy especial, tras celebrar esta misma semana el nacimiento de Orión, su segundo hijo. Por el lado de la diva de Barranquilla, el lanzamiento se produce en medio de una intensa agenda de preparativos para su monumental residencia de doce conciertos en Madrid, evento con el cual pondrá un broche de oro histórico a su aclamada gira internacional Las Mujeres Ya No Lloran.
La propuesta audiovisual de “Agua” también ha generado una avalancha de reacciones inmediatas. El videoclip oficial fue dirigido por la célebre realizadora estadounidense Hannah Lux Davis, reconocida por sus trabajos visuales con superestrellas de la talla de Ariana Grande y Miley Cyrus. En la producción visual, las superficies líquidas, los reflejos brillantes y las elaboradas coreografías construyen un escenario de seducción de alta costura que promete posicionar el tema en la cima de los principales charts y tendencias globales de la música latina.