Gerritt Cole, de los Yankees de Nueva York, hace un pitcheo en el encuentro ante los Orioles de Baltimore, el jueves 20 de agosto de 2026 (AP Foto/Nick Wass)
Los Yankees de Nueva York sacaron las escobas en territorio hostil. Con una joya monticular del as Gerrit Cole y el respaldo de cuadrangulares oportunos, la escuadra neoyorquina completó una dominante barrida de tres compromisos al pasarle por encima el jueves 6-1 a los Orioles de Baltimore en el propio Oriole Park.
La victoria le permite a los Bombarderos del Bronx mantener una sólida tendencia positiva y colocarse a solo cuatro juegos de distancia de los Rays de Tampa Bay, actuales líderes absolutos en la feroz División Este de la Liga Americana.
Gerrit Cole brilla y supera a una leyenda en Nueva York
El as del montículo, Gerrit Cole (7-6), firmó una de sus aperturas más sólidas de la campaña tras laborar durante seis entradas completas en las que amordazó por completo a la ofensiva de Baltimore. Cole permitió apenas cuatro imparables, otorgó un boleto y recetó ocho ponches, de los cuales uno tuvo un valor histórico.
Con su cuota de ponches del jueves, Cole alcanzó los 1,015 abanicados vistiendo la franela de los Yankees, superando oficialmente a la leyenda Roger Clemens para adueñarse de forma solitaria del puesto número 12 en la lista histórica de ponches de la organización neoyorquina. La única mancha en su brillante labor fue un vuelacercas solitario conectado por Dylan Beavers en la quinta entrada.
El relevista Ryan Yarbrough completó la faena de manera perfecta al tirar tres episodios en fila sin permitir libertades, acreditándose su tercer salvamento de la temporada. La derrota recayó sobre el abridor de los Orioles, Kyle Bradish (7-12).
Ofensiva implacable y sin espacio a la polémica
Al bate, los Yankees contaron con el poder de Luis García Jr. y el prospecto Spencer Jones, quienes conectaron sendos cuadrangulares para comandar el ataque de Nueva York. Asimismo, el inicialista Pete Alonso ligó un par de imparables sencillos que le permitieron extender a 12 su racha de juegos consecutivos conectando de hit, la cadena más larga de toda su carrera profesional.
A diferencia del polémico partido del miércoles —donde un batazo profundo del propio Alonso fue sentenciado controversialmente como foul con el juego empatado—, este choque definitivo no dejó margen a las dudas y hundió a los Orioles en su cuarta derrota de forma consecutiva, alejándolos de la pelea por el último comodín de la Liga Americana.