Redacción Noticiasenlineard
SANTO DOMINGO, RD.– La crisis migratoria en la región caribeña ha tomado un giro drástico. Un primer contingente de más de 150 ciudadanos haitianos fue repatriado a su país de origen desde los Estados Unidos este jueves, marcando el inicio de un proceso que despoja de la legalidad a más de 300,000 inmigrantes tras la polémica decisión de la administración estadounidense de dar por terminado el Estatus de Protección Temporal (TPS).
Fuentes oficiales de la Cancillería de Haití confirmaron a agencias internacionales que los repatriados arribaron a bordo de un vuelo chárter operado por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). El aterrizaje se produjo en la terminal aérea de la ciudad de Cabo Haitiano, ubicada al norte de la vecina nación y considerada la segunda localidad en importancia del país.
El uso de esta terminal norteña responde a una situación de fuerza mayor: el Aeropuerto Internacional Toussaint Louverture, principal puerto de entrada ubicado en Puerto Príncipe, mantiene sus operaciones civiles totalmente suspendidas. Esto se debe al violento asedio de las poderosas bandas armadas que controlan casi la totalidad de la zona metropolitana de la capital haitiana, imposibilitando cualquier garantía de seguridad para vuelos humanitarios o comerciales.
A su llegada, el grupo de indocumentados fue recibido bajo un estricto protocolo de seguridad por las autoridades migratorias locales y efectivos de la Policía Nacional de Haití. La fuente gubernamental que ofreció los detalles prefirió mantener el anonimato y señaló que las operaciones se manejaron con extrema reserva debido a la volatilidad del orden público.
La deportación masiva se ejecuta pocas semanas después de que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) oficializara a finales de julio el cese definitivo de la prórroga del TPS. Esta medida se amparó en un dictamen reciente de la Corte Suprema de Justicia, el cual respaldó de manera legal la política migratoria de la administración del presidente Donald Trump. Desde la Casa Blanca se argumenta de forma tajante que las condiciones en territorio haitiano han mostrado mejoras suficientes para permitir un retorno seguro, una postura que contrasta de frente con los informes de los organismos humanitarios sobre el terreno.
El TPS es un mecanismo legal que históricamente Washington ha concedido a ciudadanos cuyos países de origen atraviesan catástrofes naturales, conflictos armados o crisis humanitarias agudas. Pese a los argumentos legales estadounidenses, la realidad del país más pobre de América es desgarradora. Las bandas criminales dominan aproximadamente el 90 % de Puerto Príncipe, y la ONU reporta que solo en los primeros cinco meses de este año la violencia pandillera ha dejado un saldo de 2,310 muertos y más de 1,100 heridos, arrastrando a la población civil al desplazamiento forzoso y a niveles críticos de hambruna. NoticiasEnlineaRD continuará dando seguimiento riguroso al impacto de estas deportaciones en la estabilidad fronteriza de nuestra isla.