Santo Domingo, RD. – La Policía Nacional enfrenta uno de sus mayores desafíos de credibilidad ante la ciudadanía, según los resultados de la más reciente encuesta de ACD Media, que revela que el 70.1 % de la población mantiene una percepción negativa sobre la institución.
La medición, realizada entre el 8 y el 11 de agosto a 1,200 personas, muestra que apenas un 27 % de los entrevistados expresa una opinión positiva sobre la Policía Nacional.
El dato adquiere mayor relevancia cuando se observa el nivel de rechazo: un 42.2 % califica negativamente a la institución, mientras un 27.9 % tiene una percepción muy negativa.
En el lado positivo, un 24.5 % considera que la Policía tiene una opinión muy buena, mientras apenas un 2.5 % la califica como buena.
una reforma que todavía no convence
Los resultados representan una señal de alerta para las autoridades responsables de la seguridad ciudadana y, particularmente, para quienes tienen bajo su responsabilidad el proceso de reforma y transformación de la Policía Nacional.
Una reforma institucional no puede medirse únicamente por la cantidad de agentes capacitados, vehículos adquiridos, instalaciones remodeladas o equipos entregados.
También debe medirse por la confianza que genera en la población.
Y en ese aspecto, los números de ACD Media muestran una realidad preocupante.
La mayoría de los ciudadanos no percibe una mejoría significativa en la institución.
la percepción empeora al compararla con años anteriores
La encuesta profundiza todavía más en el problema.
Cuando se preguntó a los entrevistados cómo valoran actualmente a la Policía en comparación con tres o cuatro años atrás, el 66.7 % respondió negativamente, mientras apenas un 22.3 % ofreció una valoración positiva.
El desglose resulta todavía más preocupante.
Un 43 % considera que la Policía está mucho peor que hace tres o cuatro años, mientras un 23.7 % entiende que está algo peor.
En contraste, solamente un 6.4 % considera que está mucho mejor y un 15.9 % la percibe algo mejor.
Un 9.9 % entiende que la situación permanece igual.
Estos números colocan sobre la mesa una pregunta inevitable:
¿Está llegando realmente la reforma policial a la ciudadanía?
abuso de autoridad, el gran problema
Otro de los resultados que más debe preocupar a las autoridades es la percepción sobre las actuaciones de miembros de la institución.
El 73.3 % de los entrevistados considera que las denuncias sobre abuso de autoridad, uso excesivo de la fuerza y personas fallecidas durante intervenciones policiales constituyen un problema frecuente dentro de la Policía Nacional.
Solo un 21.8 % entiende que se trata de casos aislados.
La diferencia es demasiado amplia como para ser ignorada.
No significa que la mayoría de los agentes actúe de manera irregular, pero sí demuestra que una parte considerable de la ciudadanía percibe esos episodios como un problema recurrente.
Y cuando una institución encargada de proteger a la población es percibida de esa manera, el problema trasciende los casos individuales.
Se convierte en un problema de confianza institucional.
el verdadero reto de la reforma
La reforma policial dominicana enfrenta ahora una prueba fundamental.
No basta con cambiar uniformes, vehículos, instalaciones, estructuras administrativas o sistemas tecnológicos.
El cambio más importante tiene que producirse en la relación entre el agente policial y el ciudadano.
La población quiere sentirse protegida, no amenazada.
Quiere una Policía firme frente al delincuente, pero respetuosa de los derechos de quienes cumplen la ley.
Quiere agentes preparados para utilizar la fuerza cuando sea necesario, pero sometidos a protocolos claros, controles internos y consecuencias cuando se excedan.
los números hablan
El 70.1 % de percepción negativa no puede ser interpretado como una simple estadística.
Es una expresión de desconfianza.
Y el 66.7 % que considera que la Policía está peor que hace tres o cuatro años representa una señal todavía más delicada.
Porque significa que, para una mayoría de los consultados, los cambios implementados hasta ahora no han logrado producir una percepción positiva de transformación.
Eso obliga a revisar qué está funcionando y qué no.
el gobierno tiene un desafío enorme
El presidente Luis Abinader ha colocado la reforma policial entre las prioridades de su administración.
Pero una reforma que no logra convencer a la ciudadanía enfrenta un problema de legitimidad social.
Las autoridades deben escuchar estos resultados, analizarlos y utilizarlos para corregir lo que sea necesario.
No se trata de descalificar a la institución ni de desconocer el trabajo de miles de agentes que diariamente cumplen con su deber.
Se trata de reconocer que la Policía necesita recuperar algo que no se compra con presupuesto:
la confianza de la gente.
una institución bajo examen
Los resultados de ACD Media llegan en un momento especialmente sensible para la Policía Nacional.
La institución ha experimentado cambios en su dirección, mientras el Gobierno continúa defendiendo el proceso de transformación policial.
Ahora los números colocan una nueva exigencia sobre la mesa.
La ciudadanía quiere resultados.
Quiere seguridad, pero también quiere respeto.
Quiere una Policía eficiente contra el crimen, pero igualmente quiere garantías de que los abusos serán investigados y sancionados.
La reforma policial no puede limitarse a transformar la institución por dentro.
Tiene que lograr que el ciudadano común también perciba el cambio desde afuera.
Y mientras siete de cada diez dominicanos mantengan una percepción negativa de la Policía Nacional, queda claro que la reforma todavía tiene una enorme tarea pendiente.