Redacción Noticiasenlineard
Santo Domingo, RD.-A pesar de que la Junta Central Electoral (JCE) y el Tribunal Superior Electoral (TSE) no han otorgado un amparo legal explícito al proceso, el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) mantiene firme su decisión de celebrar su consulta interna el próximo domingo 18 de octubre. A poco más de un mes para la fecha pautada por la Comisión Organizadora de la Consulta sobre Aspirantes Presidenciales (CONAP-2026), la iniciativa sigue dividiendo opiniones en el espectro político y agitando las aguas dentro de la propia organización morada.
La principal traba legal radica en que la JCE recordó que los plazos de la Ley 33-18 establecen el inicio de la precampaña formal para julio de 2027. Al no estar contemplado el mecanismo de “consulta popular” previo, el órgano electoral advirtió que el proceso carece de carácter vinculante. Sin embargo, la dirigencia del PLD alega que se trata de una simple “encuesta de posicionamiento” o medición de simpatías, amparada en su derecho constitucional a la autodeterminación para identificar una figura clave de cara a las elecciones presidenciales de 2028.
Más allá del plano legal, el verdadero dolor de cabeza para la estructura que lidera Danilo Medina son los crecientes disgustos y fricciones internas. La tensión escaló esta semana cuando el aspirante Francisco Javier García manifestó públicamente su rechazo a lo que consideró una falta de equidad en la difusión partidaria, quejándose de que los canales oficiales del PLD no dieron cobertura ni “por cortesía” al debate de presidenciables celebrado en Nueva York, donde participó junto a Francisco Domínguez Brito, Luis de León y Manfred Mata.
A este malestar se suma la llamativa ausencia de Abel Martínez, ganador de la consulta del 2022, quien decidió marginarse de este proceso argumentando que se realiza fuera de los plazos legales, aunque mantiene intactas sus aspiraciones para el 2028. Asimismo, el retorno de Gonzalo Castillo a la escena política para buscar nuevamente la nominación ha despertado serias inquietudes entre sus contrincantes, quienes perciben que cuenta con el respaldo de las estructuras tradicionales del “danilismo”, sembrando dudas sobre la imparcialidad de la contienda.
Pese a los vientos en contra, la CONAP-2026, coordinada por Cristina Lizardo, avanza a toda marcha en la conformación de las comisiones provinciales y en el montaje tecnológico. Las expectativas del partido son replicar el modelo del pasado y unificar fuerzas, pero con la militancia inconforme y las advertencias de los tribunales en el horizonte, la ruta hacia el 18 de octubre se proyecta como una verdadera prueba de fuego para la supervivencia democrática del partido morado.