En las primarias del Distrito 13 que votarán el 23 de junio
NUEVA YORK.— Gane quien gane, los dominicanos seguirán controlando el Distrito Congresional 13 de Nueva York. Esa es la única certeza en una contienda que ha puesto en tensión a la diáspora más influyente del Caribe en Estados Unidos y que se decidirá el próximo 23 de junio en las primarias del Partido Demócrata, con el voto anticipado ya en marcha desde este fin de semana.
De un lado, Adriano Espaillat, 71 años, congresista desde 2017 y figura histórica: el primer dominicano-americano en alcanzar un escaño en la Cámara de Representantes de Estados Unidos. Del otro, Darializa Ávila Chevalier, 32 años, socióloga afrodominicana nacida en Miami de padres inmigrantes, criada entre Florida, República Dominicana y Washington Heights, graduada de Columbia University, y convertida en la nueva estrella ascendente del ala socialista democrática americana.
La lucha entre ellos refleja las pugnas internas del Partido Demócrata, entre la vieja guardia con viejas ideas, y la nueva generación con ideas progresistas.
¿Quién es Darializa Ávila Chevalier?
Activista progresista y organizadora comunitaria afro-dominicana respaldada por los Demócratas Socialistas de América (DSA) y sectores cercanos al alcalde Zohran Mamdani, su campaña se enfoca en vivienda, desplazamiento, justicia racial, erradicación de ICE y movilización de jóvenes votantes inconformes con el establishment demócrata. Como investigadora en una oficina de defensores públicos en Harlem, brinda asistencia a víctimas de brutalidad policial.
A sus 32 años sería una de la miembro más jóvenes del Congreso si resultara electa. Su candidatura ha sido respaldada por Justice Democrats, la misma organización que impulsó a Alexandria Ocasio-Cortez, y cuenta con el apoyo público del alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, quien lanzó un anuncio publicitario apoyando a Ávila Chevalier durante el período en que se realizó la encuesta más reciente.
Las encuestas: Espaillat en territorio peligroso
Lo que durante décadas parecía impensable ahora tiene números que lo respaldan. Una encuesta de Data for Progress realizada entre el 3 y el 9 de junio sitúa a Ávila Chevalier con un 39% de respaldo frente al 35% de Espaillat, mientras que un 22% de los votantes permanece indeciso, manteniendo abierta la carrera.
Esos números son consistentes con lo que muestra el mercado de predicción Polymarket, donde Ávila Chevalier aparece con 54% de probabilidades frente al 45% de Espaillat, con una tendencia que se invirtió dramáticamente a partir de mayo, precisamente cuando el alcalde Mamdani intensificó su respaldo a la candidata progresista.
Espaillat respondió con un anuncio publicitario en el que acusó a su rival de haber eliminado tuits en los que llamó a Joe Biden “violador” y usó una palabra de cuatro letras para atacar a Kamala Harris. Ávila Chevalier reconoció esas expresiones pero las atribuyó a una etapa anterior de su trayectoria política, señalando que no reflejan sus posiciones actuales.
Las fortalezas de Espaillat que las encuestas no capturan
A pesar del sondeo adverso, analistas consideran que Espaillat mantiene ventajas importantes gracias a su estructura política, el respaldo de organizaciones comunitarias, sindicatos y dirigentes locales, además de una maquinaria electoral consolidada tras décadas de actividad política en Nueva York.
A pesar de una encuesta reciente que sitúa al congresista Espaillat en segundo lugar, las perspectivas continúan siendo favorables para el legislador dominicano debido a la fortaleza de su estructura política, su nivel de reconocimiento entre los electores y la naturaleza misma de este tipo de procesos electorales.
En primarias de baja participación, la maquinaria importa más que las encuestas. Y Espaillat lleva décadas construyendo la suya en Washington Heights, Harlem, East Harlem y parte del Bronx.
El factor que sacude a la comunidad dominicana
Más allá de las diferencias ideológicas, un elemento que ha comenzado a generar debate dentro de algunos sectores de la comunidad dominicana es la posición que Darializa Ávila Chevalier ha expresado en torno a las relaciones entre la República Dominicana y Haití. Diversas publicaciones y declaraciones atribuidas a la candidata han sido interpretadas por críticos y organizaciones comunitarias como favorables a una fusión de Haití y República Dominicana y a políticas de cooperación que, según sus detractores, diluyen la diferenciación política e histórica entre ambos Estados.
Para una comunidad dominicana especialmente sensible a todo lo relacionado con la frontera y la soberanía nacional, ese posicionamiento puede ser tanto su mayor vulnerabilidad como una línea de ataque que el equipo de Espaillat ya ha comenzado a explotar.
Dos visiones de la diáspora dominicana
En el fondo, esta primaria es un espejo de una tensión que existe dentro de la propia comunidad dominicana en Nueva York. Para la comunidad dominicana, la elección también representa un choque entre dos generaciones.
Espaillat representa la generación que llegó como inmigrante, que construyó su poder desde los márgenes del sistema, que negoció con el establishment demócrata y que convirtió a Washington Heights en una base política de alcance nacional. Congresista del Distrito 13 desde 2017 y primer dominicano-estadounidense en llegar al Congreso federal, antes fue asambleísta y senador estatal en Nueva York, con fuerte apoyo sindical y amplia estructura política en Washington Heights y Harlem.
Ávila Chevalier representa a los hijos y nietos de esos inmigrantes: nacidos o criados en Estados Unidos, formados en universidades de élite, movilizados por Gaza, por el cambio climático, por la crisis de vivienda, y convencidos de que el Partido Demócrata tradicional no tiene respuestas suficientes para sus demandas.
La fecha clave: 23 de junio
Con el voto adelantado ya en marcha y las primarias demócratas pautadas para el 23 de junio, el Distrito Congresional 13 de Nueva York entra en una de las contiendas más observadas del país. En juego está la silla que representa en el Congreso a Washington Heights, Inwood, Harlem, East Harlem y parte del Bronx.
Recomiendo leer:Alcalde Zohran Mamdani anuncia desfile oficial
Para Republic Dominicana, la lectura es clara: cualquiera que gane seguirá siendo dominicano. Pero el tipo de representación que ofrezca, la visión que proyecte sobre la diáspora y su relación con la isla de origen, marcará una diferencia que va mucho más allá de un escaño en el Congreso de Estados Unidos.
El 23 de junio, Washington Heights decidirá.

(Fuentes: Diario Libre, El Diario NY, Listín Diario, Semafor, AlMomento, Polymarket)