NAGUA, MARÍA TRINIDAD SÁNCHEZ.– El panorama político dominicano de cara a los próximos comicios presidenciales comienza a definirse bajo la narrativa del desgaste económico. El expresidente de la República y líder de la Fuerza del Pueblo (FP), Leonel Fernández, aseguró este domingo en este municipio que el rechazo hacia el oficialista Partido Revolucionario Moderno (PRM) se expande de forma acelerada y proporcional al agravamiento de las penurias económicas y el colapso de los servicios básicos que padece la ciudadanía.
Durante una multitudinaria asamblea de juramentación, Fernández posicionó el descontento social como el principal combustible del crecimiento orgánico de su plataforma política. El exmandatario fue categórico al sentenciar el estado actual de la administración pública: “Aquí iniciamos el camino hacia la victoria, que no se detendrá sino hasta subir las escalinatas del Palacio Nacional. Del cambio hemos pasado al retroceso”.
El declive de los servicios y la analogía del “motor fundido”
Frente a una concurrida representación de la provincia María Trinidad Sánchez, el líder opositor argumentó que el voto de confianza otorgado al partido de gobierno en busca de una mejora sustancial de vida se transformó en frustración colectiva. Fernández comparó la gestión gubernamental contemporánea con “una guagua que va en reversa”, y añadió que los propios ciudadanos en las calles ya la describen gráficamente como “un carro con el motor fundido y la carrocería oxidada”.
El presidente de la Fuerza del Pueblo desglosó los ejes fundamentales que, según sus evaluaciones territoriales, sostienen la indignación popular:
Crisis energética y del agua: Denunció la proliferación de apagones prolongados y la escasez crítica de agua potable en toda la geografía nacional, combinados de forma irónica con alzas severas en la tarifa eléctrica.
Protestas sociales: Destacó el resurgimiento de los cacerolazos y manifestaciones en diversas demarcaciones como síntoma inequívoco del malestar.
Inseguridad: Alertó sobre los recientes hechos de violencia que han incrementado la preocupación y el sentimiento de desprotección entre las familias dominicanas.
Abandono de infraestructura y crisis agropecuaria en el Nordeste
Fernández fiscalizó de forma directa la inversión pública en María Trinidad Sánchez, señalando que el actual gobierno mantiene paralizadas u olvidadas obras de alta infraestructura iniciadas bajo sus mandatos pasados. Mencionó específicamente el letargo en la ampliación del acueducto múltiple de Nagua, la parálisis en la continuación del malecón provincial y el estancamiento en la construcción de nuevas escuelas.
Asimismo, lanzó una dura crítica a la política de importaciones de la presente gestión, acusando a las autoridades de quebrar el aparato productivo local. Cuestionó la importación masiva de arroz precisamente en las épocas de cosecha doméstica, así como la compra externa de pollo.
“Nosotros creemos que los consumidores merecen precios justos, pero no a expensas de quebrar a los productores. Un gobierno de la Fuerza del Pueblo establecería un equilibrio en las importaciones para proteger tanto la producción nacional como el bolsillo de los consumidores. En lugar de importar pollo, se deben facilitar insumos como maíz, soya y vitaminas a nuestros productores para abaratar costos mediante la oferta interna”.
Sumas clave: Éxodo desde el PRM y el PLD

El acto político sirvió como escenario para formalizar el traspaso de figuras municipales vigentes del espectro político nacional hacia la Fuerza del Pueblo. Fernández tomó el juramento a regidores en funciones, empresarios y cuadros profesionales que abandonaron las filas del partido oficialista y del de la liberación dominicana.
Entre las incorporaciones de peso en la provincia destacan:
Martín Cabrera Francisco (Regidor en funciones, proveniente del PLD).
Luis Manuel Vásquez (Regidor en funciones, proveniente del PRM).
Esteban Jáquez Hernández (Excandidato a regidor).
Richard Rosario (Exdirigente del PRM).
Los empresarios Miguel Morel y Cristian José García Peralta.
La abogada Eva Polanco junto al abogado y comunicador José Antonio Martín Vargas.
Previo al discurso central, el liderazgo local encabezado por el presidente provincial de la FP, José Luis Cosme, y el presidente municipal, Joel Veras, coincidieron en que el retorno de Fernández a la dirección del Estado dejó de ser una aspiración partidaria para convertirse en una “necesidad nacional” ante el golpe sistemático a la calidad de vida de las mayorías.
Fernández concluyó vaticinando que este fenómeno de descontento forjará una estructura indetenible que le otorgará a la Fuerza del Pueblo un “triunfo contundente, demoledor y aplastante desde el primer boletín” en las elecciones presidenciales de 2028.