NUEVA YORK (AP) — Los Tigres de Detroit y los Mets de Nueva York entran a la última semana de la temporada regular remando a toda fuerza para evitar humillantes desplomes.
Inmersos en una racha de seis derrotas, los Tigres están a las puertas de malograr una ventaja de 15 juegos y medio frente a los Guardianes de Cleveland, sus rivales en la División Central de la Liga Americana.
Con una nómina de 340 millones de dólares, los Mets dejaron de ser dueños de su propio destino por el tercer y último boleto de comodín en la Liga Nacional. Perder una serie contra los colistas Nacionales de Washington el fin de semana provocó que Nueva York saliera de los puestos de postemporada por primera vez desde el 5 de abril, dejando a los Rojos de Cincinnati al mando del timón.
Cleveland y Cincinnati se han encendido en el momento justo.
Los Guardianes tienen al alcance la oportunidad de completar la mayor remontada en la historia por un título divisional. Abrieron la última semana a un juego de Detroit tras haber estado 15 juegos y medio detrás.
A partir del 11 de septiembre, Detroit (85-71) se ha sumido en una espiral negativa, con nueve derrotas en 10 partidos. Cleveland (84-72) encadenó 10 victorias al hilo, una racha que se rompió el domingo. Los Guardianes lograron reducir una brecha de nueve juegos y medio a un uno en cuestión de 10 días.
Ningún equipo ha ganado una división después de estar más de 14 juegos atrás.
“No puedo estar más orgulloso de este grupo”, dijo Stephen Vogt, el mánager de unos Guardianes que la temporada pasada alcanzaron la Serie de Campeonato de su circuito. “Disputamos 24 juegos en 24 días y lograr lo que hemos logrados, el ponernos en posición de clasificarnos a la postemporada. No se puede pedir más”.
Los Rojos también se encontraban en una situación comprometida, distanciados seis juegos de la zona de playoffs el 6 de septiembre, persiguiendo también a San Francisco y Arizona. Pero los altibajos de los Mets —con foja de 7-12 en septiembre— les abrieron la puerta.
