Yissel Castillo Santana. Foto de cortesía.
Santo Domingo Este.– El luto, la impotencia y el horror vuelven a golpear de manera despiadada a las familias de la provincia de Santo Domingo. En un dantesco e indignante episodio de violencia machista, una mujer de 38 años de edad falleció tras ser brutalmente agredida en el interior de su propia vivienda en el populoso sector de Los Mina, un ataque perpetrado presuntamente por su expareja sentimental, quien además la emprendió de forma fáctica contra los hijos menores de edad de la víctima, dejando una escena que los familiares describieron como un auténtico matadero.
La víctima fatal fue identificada formalmente por sus allegados como Yissel Castillo Santana, quien laboraba con orgullo en una empresa de la zona franca de Las Américas y a quien describieron como una mujer alegre, trabajadora y totalmente dedicada a sus vástagos. Tras el salvaje ataque ocurrido en la residencia del referido sector oriental, Yissel fue auxiliada de emergencia por paramédicos del Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 9-1-1; sin embargo, debido a la gravedad de las heridas físicas sufridas, falleció la noche del miércoles tras agonizar en un centro de salud de la capital.
El acoso silencioso y la carnicería frente a niños inocentes
Para la redacción de Noticias En Línea RD, el feminicidio de Yissel Castillo no puede ser despachado como un simple arrebato de locura; constituye una radiografía fáctica del peligro mortal que representa el acoso obsesivo y no penalizado de las exparejas en la República Dominicana. La hermana de la víctima, María Castillo, reveló con profundo dolor que Yissel había tomado la valiente decisión de terminar la relación sentimental de forma definitiva aproximadamente un mes antes. Desde ese instante, el presunto verdugo desató una cacería silenciosa, persiguiéndola y hostigándola en distintos lugares bajo la premisa de obligarla a retomar el vínculo, ignorando la firme y soberana postura de la mujer de no regresar a su lado.
La barbarie del agresor alcanzó niveles de monstruosidad indescriptibles el día del atentado. Aprovechando que el hijo mayor de Yissel, un adolescente de apenas 13 años, salió un momento de la vivienda a realizar una compra, el criminal lo emboscó a su regreso propinándole un violento y contundente golpe en la cabeza para neutralizarlo. Acto seguido, ingresó al inmueble para desatar una carnicería contra la mujer. “La casa estaba llena de sangre, llena, llena, llena de sangre”, relató entre lágrimas su hermana María al describir el estremecedor panorama.
Durante el brutal altercado, el adolescente de 13 años y un bebé de apenas tres años de edad resultaron con serias lesiones físicas, permaneciendo el menor de los hermanos ingresado bajo estricta atención médica bajo pronóstico reservado. Es inaceptable que, a escasas horas de consumarse el deceso, la Policía Nacional y el Ministerio Público mantengan un hermetismo burocrático absoluto, sin revelar oficialmente la identidad del verdugo ni confirmar si se encuentra bajo arresto. El Estado dominicano tiene la obligación perentoria de desatar una cacería humana inmediata para capturar a este asesino de mujeres y niños, garantizando que caiga sobre sus costuras la pena máxima y evitando que este expediente se convierta en otra burla a la memoria de nuestras trabajadoras de zona franca.
Los datos claves del horrendo feminicidio en Los Mina
La Víctima: Yissel Castillo Santana, de 38 años, empleada activa del parque industrial de Zona Franca de Las Américas.
Menores Afectados: Un adolescente de 13 años herido en la cabeza y bajo internamiento médico, y un infante de 3 años con lesiones corporales sufridas durante el ataque.
El Escenario: Vivienda familiar en el sector Los Mina, Santo Domingo Este. Hechos ejecutados el pasado miércoles 7 de octubre de 2026.
Estatus del Sospechoso: Prófugo de la justicia. La familia denuncia un historial fáctico de acoso continuado durante las últimas cuatro semanas tras la ruptura sentimental de la pareja.