Por José Abreu, político y director de Noticias En Línea RD
Considero que el presidente Luis Abinader está desarrollando una estrategia para proteger la unidad del Partido Revolucionario Moderno (PRM) ante la lucha por la candidatura presidencial de 2028, la cual considero muy acertada.
El respaldo de funcionarios y dirigentes cercanos al mandatario a las aspiraciones de David Collado no significa necesariamente que este haya sido escogido como sucesor. Mi lectura es que Abinader procura mantener el proyecto de Collado dentro del PRM y evitar que una eventual derrota frente a Carolina Mejía provoque una ruptura.
El verdadero blindaje
El objetivo no sería garantizarle la candidatura a Collado, sino rodearlo de dirigentes cuya lealtad principal permanece con Abinader y el PRM.
Si Collado gana la convención de octubre de 2027, esos cuadros formarían parte del proyecto triunfador. Si pierde, funcionarían como un muro de contención para impedir que su corriente abandone el partido.
La versión sobre el PRD
A principios de 2025, dirigentes opositores y comunicadores insinuaron que Collado buscaba controlar el Partido Revolucionario Dominicano (PRD), al punto de que llegaron a hablar de una supuesta compra para utilizarlo, junto con otras organizaciones, como plataforma presidencial si no era escogido por el PRM.
No se han presentado pruebas concluyentes de esa supuesta operación. Sin embargo, entiendo que la sola posibilidad debió encender las alarmas dentro del oficialismo, porque una candidatura externa de Collado podría dividir el voto perremeísta.
Los hombres de Abinader
La presencia del influyente secretario de Finanzas del PRM, Eduardo Sanz Lovatón, “Yayo”, y de otros cuadros políticos cercanos al presidente dentro del proyecto de Collado resulta clave para comprender la estrategia.
Aunque su respaldo puede ser auténtico, considero difícil que esos dirigentes abandonen a Abinader y al PRM para acompañar a Collado hacia el PRD u otra coalición política si pierde la candidatura.
El verdadero peligro no es quién pierda la convención, sino que el derrotado abandone la organización. Después de ocho años en el Gobierno, presentarse dividido en 2028 podría significar la pérdida del poder.
Carolina Mejía y la unidad del PRM
Carolina Mejía posee estructura, identidad partidaria y condiciones para competir por la nominación presidencial. Una contienda entre ella y Collado podría fortalecer al PRM, siempre que el resultado sea aceptado por ambas partes.
Mi conclusión
No creo que Abinader esté enviando dirigentes a respaldar a Collado para cerrarle el paso a Carolina Mejía. Entiendo que los está colocando estratégicamente para mantener influencia dentro de ambos proyectos y garantizar la reunificación del partido después de la convención.
Esa sería la verdadera jugada: permitir que Collado crezca y compita, pero rodeado de cuadros que no lo acompañarían hacia otra organización. Gane Carolina o gane Collado, el propósito de Abinader sería mantener unido al PRM y evitar que una candidatura externa divida el voto oficialista en mayo de 2028.
Continuaré…