El apoyador externo de los Cowboys de Dallas, Sam Williams (arriba), forcejea con el ala cerrada de los Saints de Nueva Orleans, Moliki Matavao, durante una práctica conjunta de fútbol americano de la NFL, el martes 18 de agosto de 2026, en Oxnard, California. (Foto AP/Mark J. Terrill)
La NFL aplicó mano dura en plena pretemporada. Los Cowboys de Dallas y los Saints de Nueva Orleans recibieron una multa de 500,000 dólares cada uno (un millón de dólares en total) luego de protagonizar una violenta pelea campal durante una práctica conjunta celebrada el pasado martes en Oxnard, California.
La severa sanción fue anunciada de manera oficial por la liga, luego de que el Comité de Competición revisara exhaustivamente los videos del agitado entrenamiento. El organismo recordó a todas las franquicias que existe un memorando estricto para prevenir conductas antideportivas que pongan en riesgo la integridad física de los atletas.
Golpes, cascos volando y movimientos de lucha libre
El entrenamiento, afectado por una inusual ola de calor y humedad en la costa californiana, se salió de control rápidamente con múltiples altercados entre los jugadores.
Uno de los momentos más bochornosos de la jornada lo protagonizó el ala cerrada de los Saints, Brock Rechsteiner, quien azotó contra el suelo al profundo de los Cowboys, Jalen Thompson. La acción fue catalogada por los presentes como digna de la lucha libre profesional, disciplina en la que destaca el padre del jugador, el reconocido luchador Scott Steiner.
La tensión no quedó ahí. El centro de Nueva Orleans, Erik McCoy, lanzó un casco de Dallas por los aires en medio de un encontronazo, mientras se intercambiaba golpes con el apoyador de los Cowboys, Donovan Ezeiruaku, quien terminó siendo expulsado de la práctica por segunda vez en lo que va de campamento.
Reacción de los entrenadores y rumbo a la pretemporada
La agresividad en el terreno obligó al entrenador de los Saints, Kellen Moore, y al de los Cowboys, Brian Schottenheimer, a considerar la cancelación definitiva de la sesión antes de tiempo.
“Fue un poco áspero. No es la manera en que nos gusta hacer las cosas”, admitió Schottenheimer tras el incidente.
Por su parte, Moore lamentó lo sucedido el jueves: “Obviamente hubo cosas ajenas al fútbol americano en esa práctica conjunta, por desgracia”.
Tras el caos en Oxnard, los Saints continuaron su gira en California y realizaron otra práctica conjunta, esta vez con los Los Angeles Rams en Woodland Hills, la cual transcurrió de manera limpia y profesional. Nueva Orleans se prepara ahora para enfrentar a los Rams en su partido de pretemporada en el SoFi Stadium.