Redacción Noticiasenlineard
Santo Domingo, RD – El sistema educativo nacional enfrenta un nuevo cuestionamiento tras las contundentes declaraciones del exministro de Educación, Melanio Paredes. El exfuncionario advirtió de manera categórica que la edición digital del programa “Libro Abierto”, implementada por el Ministerio de Educación (Minerd), carece por completo de una evaluación exhaustiva y científica que avale su calidad pedagógica.
Esta enérgica reacción surge en respuesta directa a las recientes alertas emitidas por la Asociación Dominicana de Profesores (ADP). El gremio magisterial denunció de manera pública que los contenidos de la asignatura de Ciencias Sociales presentan graves distorsiones. Según la ADP, estos materiales obvian y desnaturalizan momentos cruciales de la historia nacional y de la identidad dominicana en las aulas.
Paredes, quien lideró la cartera educativa en el periodo 2008-2011, detalló que esta iniciativa digital se diseñó durante la gestión del ministro Ángel Hernández. Sin embargo, denunció que debido a la rapidez de su puesta en línea, nunca se conformó un comité de especialistas para examinar científicamente su pertinencia.
El aspecto más crítico revelado por el exministro radica en la aparente infiltración de sesgos políticos partidarios. Paredes confirmó que pudo constatar personalmente que los textos incluyen la primera gestión de gobierno del presidente Luis Abinader evaluada con juicios de valor. Explicó que la metodología histórica tradicional prohíbe analizar mandatos recientes de forma tan cercana para resguardar la neutralidad de los alumnos.
Asimismo, el pedagogo criticó con dureza el esquema de contratación del Minerd. Sostuvo que el diseño curricular se transfirió a universidades locales que carecen de la experiencia técnica para confeccionar libros escolares. “Por la propia opacidad del proceso licitatorio, pareciera que se entregaron grado a grado a instituciones cuya competencia real hoy queda en entredicho”, sentenció Paredes.
Por último, exhortó a las autoridades educativas actuales a frenar la improvisación y someter la colección de textos digitales a una rigurosa auditoría metodológica. El exministro concluyó indicando que este paso es imperativo para enmendar las faltas con bases científicas firmes antes de seguir perjudicando los años escolares vigentes.