Redacción Noticiasenlineard
El Juzgado de Atención Permanente de Santo Domingo Oeste dictó una prisión preventiva de tres meses para la sargento mayor Glenny Tellería Alberto, quien enfrenta acusaciones de haber causado la muerte de su hija de 10 años con un pulidor eléctrico. Este incidente ocurrió el pasado sábado 18 de julio en el área Batey Bienvenido, Manoguayabo.
La jueza Cecilia Toribio ordenó que la acusada cumpla esta medida en la sección de psiquiatría del Centro de Corrección y Rehabilitación de Najayo-Mujeres, ubicado en San Cristóbal, para que reciba atención médica adecuada.
Esta decisión se tomó después de que el tribunal aceptara la solicitud de los fiscales de la Unidad de Procesamiento de Casos y Delitos contra las Personas de Santo Domingo Oeste, quienes solicitaron prisión preventiva como medida cautelar.
Yan Carlos Martínez, abogado de la defensa, explicó que su clienta estaba en tratamiento psiquiátrico y bajo supervisión familiar desde 2022 y que estaba medicada en el momento del suceso.
El defensor solicitó empatía ante lo que consideró una tragedia familiar y social, e instó a la comunidad a prestar más atención a la salud mental.
Además, destacó que el tribunal decidiera que la mujer permanezca en un lugar con atención médica especializada durante el proceso judicial.
De acuerdo al informe presentado por el Ministerio Público, el incidente sucedió alrededor de la 1:30 de la tarde en la casa familiar en la calle Deni Moreta, donde la imputada hirió a la menor en el cuello con el equipo, lo que le causó la muerte.
El hermano de la acusada, Tony Alexander Eusebio Rodríguez Alberto, quien fue testigo de parte de los eventos, comentó que al escuchar gritos, entró en la habitación y vio a la mujer golpeando a la niña en la cama, por lo que actuó y llevó a la menor al Centro Médico Divina Misericordia de Manoguayabo, donde llegó sin signos vitales.
Más tarde, agentes de la Policía Nacional arrestaron a la mujer en el acto, mientras que el Ministerio Público catalogó provisionalmente el caso como una violación a los artículos 295 y 304 del Código Penal dominicano.
Entre las evidencias recolectadas por la Policía Científica están el pulidor eléctrico utilizado, el acta de levantamiento del cadáver emitida por el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF), y testimonios de familiares y agentes involucrados.