CARACAS, VENEZUELA (EFE y Servicios de Noticias En Línea RD).– La República Bolivariana de Venezuela enfrenta horas críticas. Pasadas las primeras 24 horas del impacto de dos potentes terremotos consecutivos de magnitud 7.2 y 7.5, las autoridades oficiales elevaron el balance trágico a al menos 235 personas fallecidas y más de 4,300 heridas, concentrándose el epicentro de la destrucción en la ciudad de Caracas y el cercano estado costero de La Guaira.
El panorama habitacional e institucional es desolador. El último informe gubernamental confirma la existencia de 2,927 familias damnificadas, 157 personas declaradas formalmente como desaparecidas y unas 200 atrapadas bajo los escombros de más de 250 edificaciones colapsadas. Asimismo, ocho centros hospitalarios sufrieron daños de consideración estructural y tuvieron que ser evacuados de emergencia. Solo en el estado La Guaira, el colapso fulminante superó los 100 edificios, lo que motivó el despliegue de 11,500 efectivos de seguridad y más de 100 unidades de maquinaria pesada para remover toneladas de concreto.
Escasez informativa y movilización civil masiva
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, realizó un recorrido de supervisión por La Guaira junto al ministro de Interior, Diosdado Cabello, y el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez. La visita se dio en medio de un ambiente tenso marcado por el hermetismo y la escasez de datos oficiales fluidos. Ante este vacío, miles de civiles venezolanos se han sumado de forma voluntaria a las labores de desescombro a mano limpia y han activado redes de acopio junto a la Iglesia Católica para recolectar insumos, ropa y medicamentos.
El mundo se solidariza: Puentes humanitarios en marcha
Frente a la magnitud de la catástrofe, la comunidad internacional reaccionó de inmediato. El Gobierno de España fletó un avión militar con rescatistas de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y equipos médicos de Madrid, tras confirmarse la muerte de dos ciudadanos españoles y la desaparición de otros 80. Por su parte, México envió dos aeronaves con ayuda humanitaria y 261 agentes militares y de la Guardia Nacional.
A última hora del jueves, el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV) constató el arribo de contingentes especializados de El Salvador —compuesto por 188 rescatistas— y de la República Dominicana, cuyo personal técnico y de búsqueda en estructuras colapsadas se integró de inmediato al terreno. Estados Unidos, además de coordinar apoyo logístico con el Pentágono, anunció un fondo de emergencia de 150 millones de dólares gestionados a través de la OCHA y emitió licencias especiales que levantan temporalmente restricciones financieras para facilitar de forma exclusiva las transacciones de socorro.
Colapso aéreo en la capital
La conectividad del país se encuentra severamente afectada. La presidenta de la Asociación de Líneas Aéreas en Venezuela (ALAV), Marisela De Loaiza, confirmó a EFE que el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía —el principal del país— permanece totalmente clausurado debido a fracturas estructurales severas. Esto forzó la cancelación de rutas transatlánticas de aerolíneas como Iberia, Air Europa y Plus Ultra. En contraste, los aeropuertos del interior (Barquisimeto, Valencia y Barcelona) operan con regularidad y reciben vuelos reprogramados de compañías como Copa Airlines.
El secretario general adjunto de Asuntos Humanitarios de la ONU, Tom Fletcher, catalogó la situación como una “devastación realmente aterradora”, recordando que el organismo ya asistía a ocho millones de venezolanos antes de la tragedia, lo que duplica el desafío logístico. En el exterior, diásporas en Argentina y Ecuador mantienen activas plataformas digitales en un intento desesperado por localizar a familiares incomunicados por los masivos apagones y fallas de telecomunicaciones en el territorio venezolano.

Residentes buscan entre los escombros de las casas dañadas durante un terremoto y varias réplicas que azotaron La Guaira, Venezuela, el jueves 25 de junio de 2026. (AP).Pedro Mattey