Fujimori y Sánchez durante la primera vuelta
Por NoticasEnlineaRD
LIMA (AP) — Más de un mes después de la celebración de los comicios presidenciales en Perú, el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) proclamó este domingo de manera oficial los resultados de la primera vuelta. Con este anuncio, el tribunal confirmó que la líder conservadora Keiko Fujimori y el candidato nacionalista Roberto Sánchez se medirán en el balotaje definitivo programado para el próximo 7 de junio.
Debido a que ninguno de los aspirantes logró superar la mitad de los votos válidos exigidos por la ley, los candidatos con “las dos mayorías relativas” deberán disputar una nueva contienda en las urnas para definir al próximo presidente y vicepresidente del país andino, según declaró formalmente el presidente del JNE, Roberto Burneo.
Los números oficiales del conteo
De acuerdo con el cómputo final de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), que alcanzó el viernes el 100% de las actas procesadas, el respaldo ciudadano se distribuyó de la siguiente manera:
Keiko Fujimori (Fuerza Popular): Obtuvo el primer lugar con 2,8 millones de votos, equivalentes al 17,19% del electorado.
Roberto Sánchez (Juntos por el Perú): Escoltó la votación en segundo puesto con 2,015 millones de sufragios, alcanzando el 12,03%.
La presentación de estos datos tuvo lugar durante una ceremonia oficial organizada por el JNE, en la cual los representantes legales de ambas agrupaciones políticas suscribieron las actas de conformidad con los resultados institucionales.
Perfiles opuestos en busca del poder
Con esta postulación, Keiko Fujimori, de 50 años e hija del fallecido exmandatario Alberto Fujimori, llega por cuarta ocasión consecutiva a un balotaje presidencial en Perú. La ex primera dama durante el régimen de su padre (1990-2000) y excongresista enfoca su estrategia en romper su racha previa de derrotas electorales, promoviéndose en esta campaña como la opción de mano firme para imponer orden frente a la creciente ola de delincuencia que afecta a la nación.
Por el extremo opuesto, Roberto Sánchez llega a la etapa decisiva tras consolidar un fuerte respaldo en las regiones de los Andes y la Amazonía peruana. Sánchez, quien fungió como ministro de Comercio Exterior y Turismo durante la gestión del sentenciado expresidente Pedro Castillo (2021-2022), ha fundamentado su avance político en promesas de corte nacionalista, entre las que destacan la renegociación de contratos estatales para la explotación de recursos naturales y el incremento salarial para el magisterio nacional.
Un electorado fragmentado y un país en crisis
El panorama de cara al 7 de junio se vislumbra complejo debido al alto nivel de dispersión del voto. Más del 70% de los ciudadanos inscritos en el padrón electoral optó por otras alternativas distintas a Fujimori y Sánchez durante la primera vuelta. Esta fragmentación obligará a ambos contendientes a tejer coaliciones de urgencia con otras fuerzas políticas si aspiran a ganar el Ejecutivo.
Esta transición electoral se desarrolla en un contexto de profunda inestabilidad institucional. Perú arrastra una prolongada crisis política que ha provocado el desfile de ocho presidentes en un lapso de casi una década, detonada por constantes choques de poder entre el Parlamento y el Palacio de Gobierno, así como por estallidos sociales que cobraron la vida de 50 manifestantes entre finales de 2022 y principios de 2023.
