Los residentes de la calle José Aybar Castellano han llamado reiteradamente al 9-1-1 y a los encargados del proyecto sin recibir respuesta. Exigen respeto al descanso y recuerdan que en un Estado de derecho la ley debe ser igual para todos.
Santo Domingo. – Moradores del exclusivo sector La Esperilla, en el Distrito Nacional, alzaron su voz de protesta ante la situación de intranquilidad y constante contaminación sónica a la que son sometidos debido a los trabajos a altas horas de la noche y madrugadas en una obra en construcción ubicada en la calle José Aybar Castellano número 157. Según las informaciones suministradas a la línea de denuncias de Noticias En Línea RD, en el lugar se levanta una nueva sucursal de la conocida cadena de Supermercados Bravo.
Los denunciantes detallaron que la compañía constructora a cargo del proyecto ha instruido a sus empleados a laborar de manera ininterrumpida fuera de los horarios establecidos por la ley para zonas residenciales. La situación ha provocado que decenas de familias pierdan el sueño. A pesar de haber reportado la irregularidad en reiteradas ocasiones al Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 9-1-1, las patrullas de la Policía Nacional no han intervenido para detener el ruido.
El escudo del “Coronel” frente a la ley
La mayor indignación de los vecinos radica en la respuesta que reciben por parte de los capataces y responsables de la obra. Al ser confrontados por la comunidad debido al fuerte ruido de la maquinarias pesada en horas de la madrugada, los encargados se limitan a responder de forma desafiante que las reglas no aplican en ese lugar porque la empresa constructora o el proyecto presuntamente pertenece a un alto oficial con rango de Coronel.

«¿Acaso vivimos en una selva? Estamos en un Estado de derecho y si esa obra la ejecuta un oficial, para él las reglas deben ser exactamente las mismas. Las leyes de medio ambiente y ordenamiento urbano no tienen excepciones por rangos militares», manifestó uno de los residentes afectados a nuestra redacción. Los comunitarios agregaron que la administración de la cadena Supermercados Bravo debería ser la primera en velar por el orden y el respeto en la comunidad, puesto que los vecinos del área representan a sus futuros clientes directos.
Los afectados hacen un llamado urgente a la Alcaldía del Distrito Nacional (ADN), al Ministerio de Medio Ambiente y a la Dirección de Planeamiento Urbano para que fiscalicen la obra de inmediato, apliquen las sanciones correspondientes y regulen el horario de trabajo con el fin de devolver la paz y el derecho al descanso en La Esperilla.
