El estadounidense frenó la racha de 18 victorias del español tras un maratón de 5 sets donde Alcaraz llegó a vomitar por el esfuerzo. Frances Tiafoe firma una remontada épica y EE. UU. asegura un finalista por primera vez en años. Fuente Agencia AP
QUEENS, NUEVA YORK (Noticias En Línea RD).– El Templo del Tenis mundial, el Arthur Ashe Stadium, fue testigo esta madrugada del desenlace más dramático, extenuante e histórico que haya registrado jamás el Abierto de Estados Unidos (US Open). En un partido que desafió los límites de la resistencia humana, el bombardero estadounidense Ben Shelton destronó al campeón defensor, Carlos Alcaraz, imponiéndose en un electrizante encuentro de cinco sets que concluyó a las 3:33 de la madrugada de este miércoles 9 de septiembre de 2026.
El brutal choque de cuartos de final se extendió por 4 horas y 28 minutos de pura antología, quebrando de forma oficial el récord previo del final más tardío en la historia del torneo, el cual ostentaba el propio Alcaraz cuando venció a Jannik Sinner a las 2:50 de la madrugada en la edición de 2022. Con esta victoria express impulsada por los gritos de “¡USA! ¡USA!” de miles de fanáticos que resistieron en las gradas, Shelton, octavo cabeza de serie, frenó en seco la racha de 18 victorias consecutivas del murciano en torneos de Grand Slam.
El calvario de Alcaraz: De los altibajos al colapso físico
Alcaraz, de 23 años y quien regresaba en este torneo tras una inactividad de cuatro meses por una lesión en su muñeca derecha, batalló como un gladiador a pesar de no estar fino con su golpe de derecha, con el que acumuló 31 errores no forzados. El esfuerzo físico y la humedad neoyorquina le pasaron una factura tan severa que el astro español llegó a vomitar en la pista justo antes del inicio del quinto y definitivo set.
A pesar del colapso de su cuerpo, “Carlitos” obligó a definir el boleto en un dramático super tiebreak al mejor de 10 puntos, donde llegó a estar arriba 5-3. Sin embargo, la potencia descomunal del servicio de Shelton —quien soltó misiles consecutivos a más de 140 millas por hora— terminó por quebrar la resistencia del ibérico, sellando el partido con un indomable ace a 146 mph (235 km/h).
“Jugó un partido muy completo y maduro. Físicamente es una bestia y parecía no tener debilidades. Nos vamos con la cabeza arriba; queríamos ganar el tricampeonato, pero salimos del torneo con partidos jugados y, sobre todo, sanos de la muñeca”, declaró con hidalguía Alcaraz, cuyo balance en partidos a 5 sets quedó en 15-2.
La épica de Tiafoe: “El formato a cinco sets es la esencia del tenis”
La jornada de este martes en Flushing Meadows fue calificada por los técnicos como una de las más exigentes de la era abierta, ya que tres de los cuatro partidos de individuales se definieron en el súper desempate. Horas antes del show de Shelton, su compatriota Frances Tiafoe (11vo preclasificado) firmó la remontada de su vida al levantarse de un dos sets a cero en contra y un 3-0 abajo en el quinto parcial, para terminar doblegando al joven Alex Michelsen tras 4 horas y 38 minutos de drama puro. Al finalizar, Michelsen rompió en llanto sobre el hombro de un Tiafoe que corrió a consolarlo en la red en un emotivo gesto deportivo.
Con estos resultados, Shelton y Tiafoe se verán las caras este viernes en una semifinal netamente estadounidense. Esta llave garantiza de forma neta la presencia de un tenista norteamericano en la gran final del domingo, encendiendo la esperanza de un país que busca desesperadamente romper la sequía y coronar a su primer campeón masculino de Grand Slam desde que Andy Roddick lo lograra en Nueva York en el lejano 2003.
Sabalenka y Pegula completan el mambo en las damas
El cuadro femenino no se quedó atrás en intensidad dramática. La número uno del mundo y bicampeona defensora, la bielorrusa Aryna Sabalenka, sudó la gota gorda en el super desempate para vencer por un estrecho margen a la checa Linda Noskova, vigente reina de Wimbledon, manteniendo vivo su sueño del tricampeonato consecutivo en el cemento de Queens. Asimismo, la estadounidense Jessica Pegula avanzó a las semifinales tras superar en el máximo de sets a su compatriota Emma Navarro, desatando una auténtica fiesta del tenis norteamericano que sueña con quedarse con todos los trofeos en su propia casa.