Convocatorias anónimas y virales en TikTok usaron símbolos patrios como anzuelo para desatar desórdenes salvajes. El caos dejó un muerto, miles de dólares en destrozos y forzó un blindaje con 700 policías. Crédito: El Diario, imagen generada por Gemini | Impremedia
NUEVA YORK (Noticias En Línea RD).– El epicentro cultural y económico de la diáspora dominicana en los Estados Unidos ha sido el blanco de una perversa modalidad de desorden civil masivo. Bajo la etiqueta del denominado ‘teen takeover’ (secuestro adolescente), hordas de jóvenes instrumentalizaron la bandera, la música y la identidad dominicana en las redes sociales para desatar dos domingos consecutivos de caos, vandalismo y parálisis comercial en la neurálgica Dyckman Street, en el Alto Manhattan.
El fenómeno, que no tiene líderes visibles y se propaga de forma anónima a través de TikTok, Instagram y Snapchat, ya ha sacudido a urbes como Chicago y Orlando, pero este verano encontró en el corazón de la “Pequeña República Dominicana” su expresión más destructiva. Sandra Jaquez, presidenta de la Asociación de Restaurantes y Bares Hispanos de Nueva York, reveló con impotencia el impacto financiero en el área: “Las ventas estuvieron por el piso. Todos estaban llorando”, señalando que la combinación de desórdenes y el posterior despliegue de fuerza policial ahuyentaron a los clientes en la temporada más lucrativa del año.

Sandra Jaquez es presidenta de la Asociación de Restaurantes y Bares Hispanos de NY. (Foto: Fernando Martínez – Impremedia)
El recuento del desastre: Destrozos, saqueos y un homicidio
La pesadilla inició el pasado domingo 9 de agosto de 2026, inmediatamente después de concluir la Parada Nacional Dominicana en la Sexta Avenida. Miles de adolescentes —que según líderes electos no residen en el área y llegaron desde Long Island y Connecticut— saturaron las calles del Alto Manhattan. Los videos captaron escenas salvajes de jóvenes trepando sobre autos y bloqueando accesos residenciales.
En la emblemática Quisqueya Plaza, los pequeños comercios vivieron momentos de terror. Una bodega reportó el saqueo express de sus mercancías por parte de un grupo de 50 jóvenes, un taller mecánico tuvo que reparar de emergencia más de 20 vehículos destrozados por la multitud y varios restaurantes se vieron obligados a cerrar sus puertas a las 6:00 p. m. La jornada terminó en tragedia con el asesinato de Steven Bodnar, de 23 años, quien murió en un hospital tras ser apuñalado en medio de las trifulcas en Dyckman Street.
“Hasta que nos saquen”: El reto de la parte 3
Lejos de amedrentarse, los agitadores digitales lanzaron un segundo volante titulado “Dominican Dyckman Takeover Pt. 3”, convocando a otra concentración masiva con el desafiante eslogan de mantener el desorden “hasta que nos cierren o nos saquen”.

Comerciantes de Inwood resienten que durante dos domingos que hubiesen sido de gran movimiento comercial en el verano, el resultado fue caos y cierre de vías. (Foto: Fernando Martínez – Impremedia)
Para evitar un segundo baño de sangre, la alcaldía ejecutó un blindaje sin precedentes: desplegó a unos 700 agentes del NYPD, cerró por completo Dyckman Street y restringió al mínimo el tránsito peatonal. Si bien se evitó el vandalismo, el corredor comercial quedó totalmente desierto, acumulando pérdidas que la concejal Carmen De La Rosa estimó en cientos de miles de dólares entre daños a propiedades y devaluación comercial. “Da mucha lástima que usaron un día tan bonito, que representa nuestra cultura, para poner nuestro nombre por el piso, cuando la mayoría ni era dominicana”, lamentó Sandra Jaquez.
Fake News: La Parada Dominicana NO está cancelada
La crisis en el Alto Manhattan fue aprovechada por laboratorios de desinformación en las redes sociales para difundir un volante falso que aseguraba que el alcalde de Nueva York había cancelado la celebración del Desfile Dominicano por los próximos tres años.
Ante el pánico de la comunidad, la Alcaldía de Nueva York desmintió categóricamente el rumor: “No caigan en chismes falsos. El Desfile Dominicano va. Celebrar a los dominicanos en esta ciudad sigue siendo una prioridad”, aclararon portavoces oficiales, confirmando que el evento en la Sexta Avenida transcurrió en paz y que el conflicto fue importado horas después al Alto Manhattan por grupos vandálicos ajenos a la comunidad quisqueyana. Concejales y empresarios piden ahora la intervención de agencias federales como el FBI para rastrear las direcciones IP de las cuentas que organizan estos “secuestros” de espacios públicos.