NAGUA, República Dominicana.– Lo que inició como el reclamo legítimo por el pago de una pequeña deuda monetaria terminó en una tragedia la tarde de este jueves 27 de agosto, luego de que un motoconchista fuera ultimado a tiros en medio de un altercado escenificado en este municipio cabecera de la provincia María Trinidad Sánchez.
La víctima fatal fue identificada por las autoridades policiales como Salutriano Veras, conocido popularmente entre sus allegados y compañeros de labores como “Santo”. El occiso, quien contaba con domicilio fijo en la calle 5 del populoso sector San José de Villa, se ganaba el sustento diario ofreciendo servicios de transporte informal (motoconcho) en la zona.
Origen del incidente
De acuerdo con los informes preliminares recopilados por los organismos de investigación, Veras se trasladó a un punto de la localidad con la intención de cobrar un dinero pendiente. Versiones de testigos oculares señalan que el monto en disputa era una suma relativamente baja, la cual oscilaba estrictamente entre los RD$500 y RD$1,000.
Al momento de realizar el cobro, se originó una acalorada y fuerte discusión verbal entre el trabajador del transporte y el deudor, cuya identidad formal aún no ha sido precisada por los cuerpos castrenses. En el punto más crítico de la confrontación, el agresor extrajo un arma de fuego de procedencia desconocida y arremetió contra la humanidad de “Santo”, propinándole impactos de bala que le causaron heridas de extrema gravedad.
A pesar de los esfuerzos por preservarle la vida, el motoconchista falleció poco tiempo después debido a las severas lesiones internas provocadas por los proyectiles.
Pesquisas policiales en curso
Agentes adscritos a la Dirección Central de Investigación (DICRIM) y representantes del Ministerio Público hicieron acto de presencia en el lugar del hecho de sangre para el levantamiento del cadáver, la recolección de evidencias casquillos y la apertura formal del expediente.
Al día de hoy, los organismos de inteligencia del Estado despliegan intensos operativos en toda la demarcación con el fin de identificar, localizar y capturar al presunto homicida. La comandancia policial de la zona hizo un llamado público al responsable para que se entregue por las vías que considere pertinentes y responda ante los tribunales correspondientes por el delito cometido.
El suceso ha generado consternación colectiva en la comunidad de Nagua y reabre el debate en la opinión pública nacional sobre los preocupantes niveles de intolerancia social y el manejo desmedido de la violencia ante conflictos comunitarios menores.