Aeropuerto de Ben Gurión. Fuente externa
El Aeropuerto Ben Gurión en Israel, situado en las afueras de Tel Aviv, anunció el miércoles que se verá en la necesidad de anular aproximadamente 500 vuelos comerciales si antes del domingo se mueven 15 aviones cisterna del Ejército de Estados Unidos que están en sus pistas.
De acuerdo con el canal de televisión israelí 12, Sharon Kedmi, el director de la Autoridad Aeroportuaria israelí, expresó que, sin esas 15 posiciones disponibles, se tendrán que cancelar cerca de 100.000 boletos de avión solo en julio.
Este medio también reportó que, tras el anuncio de un acuerdo entre Irán y Estados Unidos para finalizar el conflicto, varios de los 72 aviones estadounidenses que estaban en el aeropuerto principal de Israel fueron trasladados a bases militares dentro del país.
La ministra de Transporte de Israel, Miri Regev, mencionó en una carta enviada el domingo al primer ministro Benjamín Netanyahu que los aviones estadounidenses en Ben Gurión representan “una pérdida económica directa de miles de millones de séqueles” para las aerolíneas y el sector turístico.
“Además, esto afectará de manera grave la imagen de Israel como destino aéreo y puede desanimar a las aerolíneas que recientemente han reanudado sus operaciones a Israel tras la tregua”, agregó.
Regev indicó que alrededor de 72 aviones cisterna estadounidenses estaban estacionados en el Aeropuerto Ben Gurión el domingo, utilizando “más de la mitad de su capacidad”, mientras que otros 26 estaban en el Aeropuerto de Ramón, en Eilat, ocupando “el 90% de su espacio”.
“Comprendo que esta situación sea favorable para las Fuerzas de Defensa de Israel y la Fuerza Aérea, pero tenemos la responsabilidad de considerar el transporte civil y proporcionar una solución para los ciudadanos”, afirmó la ministra, quien dijo que era su segunda carta al primer ministro sobre este tema.
La ministra sugirió la reubicación inmediata de los aviones estadounidenses a bases de la Fuerza Aérea israelí, y propuso que sus aeronaves se trasladaran a aeródromos civiles en diferentes partes del país.
Los aviones militares de Estados Unidos han estado en Israel desde febrero, poco antes de que comenzara la ofensiva conjunta de Israel y Estados Unidos contra Irán el 28 de ese mes, que se prolongó por más de cien días y se espera que concluya con un acuerdo que no involucra a Israel.
El acuerdo preliminar, que se prevé que se firme el viernes, extiende por 60 días el alto el fuego que ha estado en vigor desde el 8 de abril y establece un marco para futuras conversaciones sobre el acuerdo nuclear. Los compromisos incluyen la reapertura del estrecho de Ormuz y un levantamiento gradual de las sanciones a Teherán.
Sin embargo, según varias fuentes israelíes, no se anticipa que los aviones militares estadounidenses salgan de Israel antes de que finalice el año.
Después del anuncio esta semana sobre el acuerdo, Netanyahu afirmó que “la batalla no ha concluido” y que Israel permanecera “alerta” y dispuesto a atacar si es necesario, no solo a Irán, sino también a cualquiera de los que llamó sus socios en el Medio Oriente.