El rey Harald de Noruega ofrece un discurso durante una cena de gala en Palacio en relación con la visita de Estado de la pareja presidencial de Islandia, en Oslo, el 8 de abril de 2025. (Fredrik Varfjell/NTB Scanpix via AP, Archivo)
El monarca de 89 años sufre complicaciones por anemia hemolítica. El palacio real confirma que su hijo, el príncipe heredero Haakon, asume formalmente la regencia del país.
REDACCIÓN CENTRAL (Noticias En Línea RD).– Las alarmas en las casas reales del Viejo Continente se encendieron nuevamente. El rey Harald de Noruega fue ingresado de urgencia en el Hospital Nacional de Oslo tras presentar complicaciones de salud severas derivadas de una patología sanguínea crónica, según confirmó el palacio real en un comunicado oficial.
A sus 89 años, el monarca escandinavo está siendo tratado por anemia hemolítica, una afección médica en la cual los glóbulos rojos se destruyen de forma prematura. De acuerdo con el informe de la corte real, Harald había estado recibiendo altas dosis de cortisona en las últimas semanas; sin embargo, el agresivo tratamiento farmacológico le provocó una retención masiva de líquido en el cuerpo, obligando a su hospitalización inmediata para un manejo clínico controlado.
El príncipe Haakon asume el control del reino
Debido al quebranto de salud, el palacio precisó que el soberano se mantendrá bajo estricta baja médica durante al menos las próximas dos semanas. En consecuencia, el mecanismo constitucional de sucesión temporal fue activado de inmediato: “Su alteza real el príncipe heredero Haakon ejerce como regente durante este período”, detalla el despacho oficial.
Un historial clínico crítico
El rey Harald, quien ostenta la corona noruega desde el año 1991, ha protagonizado múltiples ingresos hospitalarios de alta gravedad en los últimos años:
En febrero pasado: Debió ser ingresado de emergencia en un centro clínico de las Islas Canarias, España, tras contraer una severa infección cutánea mientras disfrutaba de unas vacaciones de invierno.
Hace dos años: Sufrió un colapso sistémico durante un viaje privado en Malasia, donde se le tuvo que implantar de urgencia un marcapasos temporal, siendo posteriormente repatriado en un avión medicalizado a Noruega para fijarle un dispositivo cardíaco permanente.
La salud del monarca más viejo de las monarquías europeas sigue bajo un pronóstico reservado, mientras la sociedad noruega y los círculos políticos internacionales se mantienen en vilo a la espera de un nuevo parte médico.