NUEVA YORK (AP) — Novak Djokovic tiene 38 años y está tratando de conquistar más éxitos en un deporte dominado actualmente por un par de jóvenes.
El astro serbio se dirige a las semifinales del Abierto de Estados Unidos el viernes. Han pasado dos años desde su título más reciente de Grand Slam, lo que, para él, debe sentirse como una eternidad.
La temporada pasada fue la primera sin que ganara al menos uno desde 2017. Y Djokovic tiene claro que, en este punto de su carrera, esos grandes trofeos de los cuatro eventos más importantes del deporte son todo lo que realmente le importa.
En los otros tres majors de este año, naufragó en semifinales, dos por lesiones: abandonó en el Abierto de Australia debido a un desgarro en el tendón de la corva y estuvo claramente limitado en Wimbledon por una dolencia inguinal. No había competido en ningún lugar desde que dejó el All England Club en julio hasta llegar a Flushing Meadows.
