El boxeador profesional Samuel Contreras, de 21 años, originario de El Salvador, entrena con su padre Sam Contreras Sr., quien es su entrenador, en el gimnasio de boxeo de su casa en Palmdale, el miércoles 2 de julio de 2025. Contreras ha ganado 14 títulos nacionales y dos medallas de oro en torneos internacionales de boxeo amateur. (James Carbone/For Los Angeles Times en Espanol)
Contreras forma parte del grupo de sparrings que Pacquiao ha seleccionado para preparar su combate de regreso el próximo 19 de julio, frente a Mario Barrios, en Las Vegas, Nevada.
Por Eduard Cauich
Columnist, Staff Writer
Hasta hace poco, Sam Contreras Jr. creía que, con apenas 21 años, estaba teniendo muy buenos entrenamientos. Sin embargo, al ver entrenar a Manny Pacquiao, de 46 años, comprendió que aún le queda mucho camino por recorrer. El boxeador californiano de raíces salvadoreñas asegura estar profundamente sorprendido al observar de cerca el trabajo del ocho veces campeón mundial en distintas divisiones.
Como sparring del legendario peleador filipino en el Wild Card Gym de Hollywood, Contreras Jr. ha podido presenciar de primera mano la disciplina y ética de trabajo del pugilista fillpino de cara a su combate de regreso el proximo 19 de julio, frente a Mario Barrios, en Las Vegas, Nevada
Con un récord profesional de 2-0 y tras conquistar 14 títulos nacionales como amateur, incluyendo dos medallas de oro en torneos internacionales, Contreras Jr. es considerado uno de los grandes prospectos actuales en la división de peso superligero. Debutó en abril con un contundente nocaut sobre Robert Jiménez en poco más de dos minutos, en el Palms Casino Resort de Las Vegas. En mayo, obtuvo su segunda victoria por decisión unánime ante Dyllon Cervantes Alvarado, en San Diego.
Desde pequeño, Contreras Jr. ha tenido la oportunidad de participar en campamentos de alto nivel, como el del excampeón mundial nicaragüense Roman ‘Chocolatito’ González, considerado uno de los mejores libra por libra. A los 12 años, trabajó junto a González y entendió la dureza del deporte, entrenando dos o hasta tres veces por día.
“Aprendí en ese campamento que el boxeo no es solamente dentro del ring, sino también es saliendo. Es la vida, en cualquier lugar está”, expresa Contreras Jr.
Su padre, Sam Contreras Sr. califica a su hijo como “un boxeador pegador, sin miedo de fajarse”.
“Es de los que empieza a boxear, pero pasa algo y no tiene miedo eso”, afirma el entrenador y también mánager de otros pugilistas.
“Siento que Sam Jr. tiene un estilo muy fino, como los que se han considerado finos en el boxeo: De la Hoya, Jorge Linares, Ricardo ‘Finito’ López”.
El joven boxeador también tiene raíces mexicanas por parte de su madre y hondureñas por su abuela paterna. Sin embargo, ha decidido representar los colores salvadoreños, en honor a su herencia paterna y con la intención de dar visibilidad a un país con escasez de figuras en el boxeo.
Además, Contreras Jr. sueña con poner a Palmdale en el mapa del boxeo mundial.

El boxeador profesional Samuel Contreras, salvadoreño de 21 años, posa con su cinturón amateur del CMB que ganó en El Salvador en su casa de Palmdale el miércoles 2 de julio de 2025. (James Carbone/For Los Angeles Times en Espanol)
“Palmdale no tiene a alguien como el Este de Los Ángeles tiene a De la Hoya. Lo mismo siento que se puede hacer aquí, darle esperanza a los boxeadores del área”, señala Contreras Sr., quien comenzó a entrenar boxeo a los 16 años en el Resurrection Gym, fundado por Óscar De la Hoya antes de mudarse al Valle del Antílope.
El traslado al Valle del Antílope tuvo como objetivo alejarse del entorno peligroso en el que vivía la familia, como el fin de proteger a sus hijos de las pandillas.
Contreras Jr. tiene la misma edad que Emiliano Vargas, hijo del excampeón Fernando Vargas, al que ya se han encontrado en competencias amateur.
“Yo sé que si todo va bien, es una de las peleas que se puede dar”, advierte Contreras Sr.
Una produnda herida y cuenta pendiente con Palmdale
Contreras Sr. también tiene una meta pendiente: formar una estrella del boxeo en Palmdale. A sus 41 años, lleva consigo una profunda cicatriz emocional. Recuerda con tristeza a César Díaz, una prometedora figura del boxeo del Sur de California y del Valle del Antílope, a quien entrenaba y vivía en su casa.
Díaz falleció en noviembre de 2017 a los 20 años, truncando una carrera boxística que había sido muy prometedora, con un invicto de 7-0 y 6 nocauts, mientras estaba bajo contrato con Golden Boy Promotions. Aquella noche, perdió el control de su Honda Accord 2016 en el fin de semana de Acción de Gracias y fue despedido del vehículo antes de impactarse contra un árbol. Murió en el lugar del accidente. Su novia, que lo acompañaba, sobrevivió.
Contreras Sr. recuerda con dolor aquel día. El entrenador había cancelado el entrenamiento ese día y por la tarde el padre de Díaz le dijo que no podían localizar a su hijo. Fue entonces cuando se dirigió al lugar de un accidente cercano a su casa y vio el auto rojo de su pupilo. La policía le permitió acercarse y reconocer el cuerpo de su boxeador.
“Como lo vi ese día, lo pude dejar ir un poco más”, dice Contreras Sr., con lágrimas en los ojos, al hablar de su querido pupilo de Aguascalientes.
Fue uno de los golpes más duros que ha recibido desde que se mudó de Los Ángeles y con esa deuda, espera que su hijo pueda darle ese orgullo boxístico no solamente a El Salvador sino también a Palmdale.
