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En un hecho que sacude las estructuras de seguridad nacional, un contundente informe emitido por el Panel de Expertos del Comité del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas sobre Haití reveló que la peligrosa banda criminal 400 Mawozo, junto a otros grupos delictivos del conflictivo vecindario de Bel-Air en Puerto Príncipe, operan con un masivo arsenal proveniente de las reservas oficiales de la Policía Nacional y del Ejército de República Dominicana.
Según el documento de la ONU evaluado por expertos internacionales, el material bélico llegó a las pandillas por medio de redes de tráfico que desviaron las provisiones estatales en la zona fronteriza. Las investigaciones documentaron de manera precisa el desvío de 908,001 unidades de proyectiles, un arsenal de alto calibre que incluye cartuchos de 9 milímetros, proyectiles de 5,56 x 45 milímetros, calibres de 7,62 x 39 milímetros y una cantidad masiva de munición para escopetas. Estos insumos fueron transportados ilícitamente hacia territorio haitiano, donde los grupos delictivos mantienen el control de gran parte de la capital.
Además, los análisis balísticos realizados por las comisiones internacionales confirmaron la presencia de cartuchos antiguos calibre .50 fabricados originalmente en la extinta Armería de San Cristóbal en décadas pasadas. Este hallazgo provocó que el Ministerio de Defensa dominicano iniciara pesquisas urgentes de contrainteligencia para determinar las fallas en los controles de los depósitos estatales.
Este informe de las Naciones Unidas coincide de manera directa con las indagatorias locales de la Operación Pandora en la República Dominicana. Dicha operación judicial expuso una red interna integrada por miembros de las fuerzas del orden público dedicados de forma sistemática al tráfico ilegal de pertrechos, uniformes y municiones policiales, evidenciando la vulnerabilidad en las cadenas de custodia de los arsenales oficiales de la República Dominicana.