El exfiscal Aurelio Valdez Alcántara. Foto de cortesía.
Santo Domingo.– En una resolución que vuelve a desatar un agrio e indignante debate sobre la selectividad y los privilegios que imperan en los tribunales dominicanos cuando se procesa a los propios miembros del sistema, el Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional dictó auto de apertura a juicio de fondo contra el exfiscal Aurelio Valdez Alcántara, acusado formalmente de extorsión y cobro de sobornos a cambio de engabetar expedientes de corrupción dentro del Seguro Nacional de Salud (SeNaSa). Sin embargo, en una movida que ha generado profunda frustración social, el tribunal ordenó su inmediata puesta en libertad.
El juez Raymundo Mejía decidió variar de forma fáctica la medida de coerción que mantenía al exrepresentante del Ministerio Público tras las rejas en el Centro de Corrección y Rehabilitación Najayo Hombres desde el pasado mes de mayo. En su lugar, el magistrado le otorgó la libertad condicional bajo el beneficio de una fianza económica de apenas un millón de pesos a través de un contrato con una compañía aseguradora, imponiéndole como únicos requisitos adicionales el impedimento de salida del territorio nacional y la presentación periódica ante las autoridades, eximiéndolo incluso de la colocación de un grillete o dispositivo de vigilancia electrónica para esperar el juicio de fondo en la comodidad de su hogar.
La red de extorsión de WhatsApp y los lujos del bajo mundo judicial
Para la redacción de Noticias En Línea RD, la decisión de liberar a Aurelio Valdez Alcántara constituye un pésimo y vergonzoso precedente que debilita el discurso oficial de persecución penal contra la corrupción administrativa, demostrando que para el tren judicial dominicano existen imputados de primera categoría. El expediente acusatorio instrumentado por la propia Fiscalía es demoledor y fáctico: Los hechos se remontan a diciembre de 2025, cuando Valdez Alcántara, abusando de sus funciones de fiscalizador, interrogó a una persona vinculada al fraude de SeNaSa. Posteriormente, sustrajo su contacto telefónico personal y montó una red de extorsión psicológica y chantaje a través de la aplicación de mensajería de WhatsApp, exigiéndole dinero en efectivo a cambio de sacarla de la investigación del Ministerio Público.
El nivel de codicia expuesto en las conversaciones de WhatsApp del exfuncionario es espeluznante. El expediente detalla de forma fáctica que el fiscal exigió inicialmente la estratosférica suma de 200,000 dólares americanos, negociándola más tarde hasta US$150,000, además de incluir en las exigencias extorsivas un reloj de lujo marca Rolex y un vehículo de alta gama Mercedes-Benz.
La impunidad del delincuente de cuello blanco se desplomó el 27 de marzo de 2026, cuando las autoridades coordinaron una entrega controlada y bajo estricta vigilancia, capturando de forma infraganti a Valdez Alcántara con un avance en efectivo de 10,000 dólares en sus manos. Que un funcionario atrapado de forma tan contundente por la ley reciba el beneficio de salir caminando por la puerta principal de Najayo sin grillete electrónico demuestra que la soga de los tribunales dominicanos solo aprieta el cuello del infractor de a pie, dejando servido un juicio de fondo donde la sociedad civil estará vigilante para evitar que las amígdalas del corporativismo judicial terminen blanqueando a un extorsionador con carné de fiscal.
Cronología y pliego de cargos del caso SeNaSa
Diciembre de 2025: El fiscal Aurelio Valdez Alcántara interroga a una investigada por corrupción en SeNaSa, le roba su contacto e inicia la extorsión de US$200,000 por WhatsApp.
Negociación del Crimen: El imputado reduce la cuota a US$150,000 e introduce exigencias específicas de suntuosidad, requiriendo un reloj Rolex y un automóvil Mercedes-Benz.
27 de Marzó de 2026: Arrestado de forma infraganti tras recibir una entrega controlada de US$10,000 en billetes marcados por las autoridades del Ministerio Público.
Octubre de 2026 (Actualidad): [context_time] El juez Raymundo Mejía varía la prisión preventiva en Najayo, otorga libertad bajo fianza de un millón de pesos sin grillete electrónico y dicta apertura formal al Juicio de Fondo.