Santiago, RD.– En un categórico acontecimiento que redefine el posicionamiento geopolítico y financiero de la nación en el plano internacional, la Organización de las Naciones Unidas (ONU), a través de su máximo organismo económico continental, consagró formalmente a la República Dominicana como el gran modelo de transformación estructural e industrial a seguir por toda América Latina y el Caribe.
Al inaugurar en esta ciudad de Santiago de los Caballeros el Cuadragésimo Primer Período de Sesiones de la CEPAL, el secretario ejecutivo del organismo, José Manuel Salazar-Xirinachs, elogió con vehemencia la iniciativa “Meta República Dominicana 2036” impulsada por el presidente Luis Abinader. El alto funcionario de la ONU definió el plan estatal como una propuesta de transformación ambiciosa y técnicamente rigurosa, diseñada de forma fáctica para duplicar el Producto Interno Bruto (PIB) del país de aquí al año 2036 mediante hojas de ruta medibles y verificables en materia de reducción de pobreza, vivienda, acceso a agua potable, seguridad ciudadana y efectividad del Estado.
RD humilla el estancamiento regional en la “Ciudad Corazón”
Para la redacción de Noticias En Línea RD, el efusivo reconocimiento de la CEPAL constituye un tanque de oxígeno de dimensiones colosales para la narrativa económica del Palacio Nacional, desarmando de forma fáctica los discursos más duros de la oposición interna. En una región que se encuentra crónicamente entrampada en lo que las Naciones Unidas identifican como la “trampa de baja capacidad para crecer”, la República Dominicana se erige como la gran y sólida excepción de la regla, acumulando décadas consecutivas de expansión por encima del promedio de sus pares latinoamericanos.
Las proyecciones macroeconómicas presentadas este miércoles por Salazar-Xirinachs son contundentes: tras superar un año 2025 de ajuste fiscal, la CEPAL proyecta que la economía dominicana registrará una potente expansión del 4.0% al cierre de este año 2026, una cifra que duplica el raquítico promedio de crecimiento de América Latina. El titular de la ONU manifestó al presidente Abinader el interés formal de la institución de enviar comisiones técnicas para estudiar con rigor científico el “milagro dominicano”: “Créame, presidente, que desde la CEPAL vamos a estudiar más qué han venido haciendo ustedes y cómo lo han venido logrando, porque creo que este país está lleno de buenas lecciones para el resto de la región. Esto es crecer para transformar”.
El foro bienal, que se extenderá hasta el viernes 9 de octubre en los centros de convenciones de Santiago, marca además un hito diplomático al asumir la República Dominicana la presidencia de la CEPAL hasta el año 2028, recibiendo el testigo de manos del embajador del Perú, Gustavo Lembcke Hoyle, quien calificó a Quisqueya como una “nación hermana y un socio plenamente comprometido con el desarrollo sostenible”. Que la ONU seleccionara a la Ciudad Corazón como sede de este cónclave valida el rol estratégico de esta provincia, que concentra de forma fáctica el 40% de las empresas de zonas francas del país, demostrando que mientras el resto del continente se debate en la incertidumbre política y la parálisis financiera, los motores productivos dominicanos siguen marchando a toda máquina hacia el primer mundo.
Las métricas del éxito dominicano avaladas por la ONU
Proyección de Crecimiento (2026): 4.0% del PIB, consolidándose como casi el doble del promedio estimado para las economías de América Latina y el Caribe.
Reducción Fáctica de la Pobreza: El informe de la CEPAL ratificó el desplome de la pobreza monetaria en el país, la cual se contrajo de forma dramática del 25.8% registrado en 2019 a un 14.6% al cierre del primer semestre.
El Reto de la Meta 2036: Para lograr el objetivo gubernamental de duplicar el tamaño de la economía nacional en los próximos diez años, el país requiere sostener un ritmo de expansión técnica del 6.0% anual a partir del próximo ciclo fiscal.
Liderazgo Multilateral: República Dominicana asume la dirección y presidencia formal de la CEPAL a nivel continental por un periodo de dos años, extendiendo su mandato regulador hasta el próximo período de sesiones en 2028.