William Contreras, de los Cerveceros, reacciona luego de pegar jonrón para romper un empate con los Padres de San Diego, en el séptimo episodio. Imagen de AGENCIA AP.
Milwaukee (AP).– En un desenlace de película que enciente el debate sobre las polémicas reglas locales de los estadios techados en las Grandes Ligas, los Cerveceros de Milwaukee se aferraron con las uñas a una dramática victoria por 3-2 sobre los Padres de San Diego para picar adelante en el inicio de la Serie Divisional de la Liga Nacional. El encuentro sabatino quedó sentenciado por una jugada insólita en la novena entrada donde la arquitectura del American Family Field actuó como el “décimo jugador” de los locales.
Con un corredor en la inicial y un out en la parte alta del noveno episodio, el inicialista de los Padres, Ty France, conectó un elevadísimo y salvaje batazo hacia la banda izquierda que llevaba proyección fáctica de cuadrangular para voltear el marcador. Sin embargo, la pelota golpeó una barandilla metálica en la estructura del techo retráctil y cayó directamente en el guante del patrullero venezolano Jackson Chourio en la zona de advertencia. Pese a las airadas e infructuosas protestas del mánager de San Diego alegando que se trataba de una pelota de foul, los árbitros aplicaron el reglamento estricto del estadio: toda pelota bateada en territorio válido que golpee el techo o sus cables sigue viva y es out si se atrapa de aire, sepultando el intento de remontada de los californianos.
El fracaso de San Diego bajo presión y la gloria de los Contreras
Para la redacción de Noticias En Línea RD, más allá de la mala fortuna del batazo de France, el verdadero pecado de los Padres de San Diego radicó en su alarmante e imperdonable incapacidad para dar el batazo oportuno, desperdiciando ventajas y dejando corredores en posición de anotar durante todo el choque. San Diego logró descifrar temprano al gigante as de Milwaukee, Jacob Misiorowski —quien inició el juego lanzando una recta histórica a 104.8 mph ante Fernando Tatis Jr., el pitcheo más rápido registrado en postemporada desde 2008—, obligando a su salida tras apenas cuatro entradas de labor luego de castigarlo con dos carreras en el segundo inning producto de sencillos remolcadores de Luis Campusano y Jake Cronenworth.
No obstante, los bates de los Padres se congelaron en las entradas finales frente al relevo de los Cerveceros. En la séptima entrada, San Diego llegó a llenar las bases frente al dominicano Abner Uribe, pero DL Hall apagó el fuego retirando a Jackson Merrill. En la octava, los Padres volvieron a colocar corredores en primera y tercera con un out, pero el cerrador Trevor Megill ponchó de forma humillante a Fernando Tatis Jr. con solo tres lanzamientos.
Esa ineficacia fue castigada en la parte baja del séptimo capítulo por el estelar receptor venezolano William Contreras, quien sacudió un monstruoso jonrón solitario de 406 pies ante el zurdo Adrian Morejón para romper el empate 2-2 y desatar la locura en el banquillo local. Con este estacazo, William escribió una página de oro en los libros de contabilidad de la MLB junto a su hermano Willson Contreras (quien conectó jonrón con Boston en la ronda previa), convirtiéndose en apenas la quinta pareja de hermanos en la historia de las Grandes Ligas en conectar cuadrangulares en una misma postemporada, emulando a leyendas de la talla de Sandy Jr. y Roberto Alomar (1997). Milwaukee, que impuso una marca de franquicia con 103 victorias en la regular, saca provecho absoluto de su localía y buscará colocar a San Diego contra las cuerdas este mismo domingo en el Juego 2, enviando al montículo a Logan Henderson frente a los envíos del estelar Michael King.
Los datos del drama en el American Family Field
La jugada del partido: El elevado de Ty France en el 9no inning golpeó la barandilla del techo en territorio válido y fue atrapado por Jackson Chourio para el segundo out de la entrada, frustrando el reclamo de foul de los Padres.
Hito de los hermanos Contreras: William (Milwaukee) y Willson (Boston) se unen al selecto club histórico de hermanos con jonrones en los mismos playoffs junto a los Boyer (1964), Alomar (1997), Drew (2007) y Naylor (2025).
Velocidad récord: Jacob Misiorowski (Cerveceros) implantó un récord fáctico de la era del Statcast al registrar 104.8 mph en su primer pitcheo del partido ante Fernando Tatis Jr.
Oportunidades perdidas: San Diego dejó un total de 9 corredores esperando remolque, incluyendo una situación de bases llenas en la 7ma entrada y hombres en las esquinas en la 8va tras el ponche de Tatis Jr.