El vocero de la Policía, coronel Diego Pesqueira. Fuente externa
Santo Domingo Este.– Un escenario de pánico, frenazos de vehículos y transeúntes buscando refugio se vivió la mañana de este lunes 28 de septiembre de 2026 en el sector Maquiteria. Un operativo de captura desplegado por la Dirección Central de Investigación (DICRIM) culminó en un feroz intercambio de disparos en plena avenida 25 de Febrero, dejando como resultado la muerte del reconocido prófugo Nelfy Then Monegro, alias “La Parita”, de 29 años.
El vocero de la Policía Nacional, coronel Diego Pesqueira, confirmó en un boletín de urgencia que Then Monegro era un objetivo de alta prioridad para la institución. Contra el presunto delincuente pesaban múltiples órdenes judiciales de arresto por la comisión de asaltos a mano armada en la vía pública y por haber causado heridas de bala de gravedad a varias víctimas para despojarlas de sus pertenencias.
La delgada línea del fuego cruzado en vías públicas
El sangriento desenlace en Maquiteria vuelve a poner sobre el tapete el debate acerca de la seguridad ciudadana y la logística de los operativos de captura en arterias comerciales de alto flujo vehicular y peatonal. La avenida 25 de Febrero es una de las principales conexiones viales de Santo Domingo Este, y realizar un cerco táctico a tempranas horas de la mañana —cuando miles de ciudadanos se dirigen a sus puestos de trabajo y estudios— expone a la población a un altísimo riesgo de muerte por balas perdidas.
De acuerdo con los datos preliminares aportados por Pesqueira, al verse ubicado por los oficiales de inteligencia que pretendían materializar su arresto, “La Parita” desenvainó un arma de fuego y emprendió a tiros contra el contingente policial, obligando a las patrullas a repeler la agresión a quemarropa.
El sospechoso resultó con heridas de bala de gravedad y falleció minutos después mientras recibía atenciones médicas en un centro de salud de la zona. Técnicos de la Policía Científica se presentaron al lugar para colectar casquillos y procesar el arma utilizada por el occiso, mientras el DICRIM mantiene las investigaciones abiertas ante una información que continúa en desarrollo.