Bryce Harper (izquierda) recibe un baño de champaña durante la celebración de los Filis de Filadelfia tras obtener el pase de comodín al vencer a los Rays de Tampa Bay, el domingo 27 de septiembre de 2026, en Filadelfia. (AP Foto/Laurence Kesterson) License this photo
Filadelfia (AP).– La tregua con el fantasma de la eliminación llegó a las 5:19 de la tarde de este domingo 27 de septiembre. Tras una semana de pesadilla que rozó el desastre histórico, los Filis de Filadelfia reaccionaron a tiempo para sacudirse una racha de cuatro derrotas consecutivas y vencer 7-3 a los Rays de Tampa Bay, asegurando de forma fáctica el último puesto de comodín de la Liga Nacional para sellar su quinta clasificación consecutiva a la postemporada de las Grandes Ligas.
El Citizens Bank Park, que la noche anterior lucía a fanáticos con bolsas de papel en la cabeza tras la humillante paliza 12-1 del sábado, estalló en júbilo gracias a la garra de sus estrellas. La tensión colectiva que carcomía el dugout del mánager interino Don Mattingly se disipó cuando el lanzador dominicano Jhoan Durán ponchó al bateador Nick Fortes para el último out del noveno inning, azotando su guante en la lomita para dar inicio a la postergada eufórica celebración con champán.
El despertar ofensivo liderado por Schwarber y Harper
Los Filis, que acumulaban apenas tres carreras anotadas en sus cuatro fracasos previos y venían de arrastrar una sequía de 21 entradas consecutivas sin pisar el plato, desataron una ofensiva implacable desde el amanecer del encuentro para fulminar la presión que ejercía el repunte de los Diamondbacks de Arizona en la tabla de posiciones:
La chispa inicial de Bryson Stott, bateando como cuarto bate por apenas séptima vez en su carrera, remolcó la primera carrera con un doblete en el mismo primer episodio.
El rugido de Schwarber en la segunda entrada, Kyle Schwarber conectó un oportuno doblete productor de dos carreras para colocar el marcador 4-0. Schwarber encendió a las gradas al lanzarse de panza en la intermedia y levantarse con el uniforme manchado gritando con euforia hacia la cueva.
Ruptura de baches dell receptor J.T. Realmuto quebró una alarmante racha negativa de 34 turnos consecutivos sin conectar de hit al ligar un doble impulsor en ese mismo racimo.
Los maderos del seguro con Bryce Harper despachó un cuadrangular solitario por todo el jardín derecho en la séptima entrada, seguido inmediatamente por un panorámico estacazo de dos carreras del infielder panameño Edmundo Sosa, ampliando una cómoda ventaja de 7-1.
“No jugamos el mejor béisbol posible en septiembre… ¿Deberíamos haber asegurado el pase hace dos semanas? Ciertamente, pero no lo hicimos. Lo aseguramos hoy y eso es lo que importa”, admitió con madurez el estelar toletero Bryce Harper al concluir el partido.
Con las rachas destructivas pulverizadas y los corchos listos para saltar, los Filis se sacuden el polvo de un mes de septiembre traicionero y entran a la postemporada con la etiqueta de ser un equipo sumamente peligroso, cuya veteranía en Series Mundiales previas los convierte en un rival de cuidado para cualquier contrincante en la Liga Nacional.